“La opinión pública no puede hacerse patrimonializándola, convirtiéndola en patrimonio exclusivo. Nadie puede arrogarse la exclusiva de encarnar la opinión pública en régimen de monopolio: sobre ningún asunto, en ningún periodo o contexto histórico, por excepcional que este sea. El potencial inclusivo de la democracia le permite afrontar los retos del cambio social, ya sean de raíz demográfica o tecnológica, perviviendo más tiempo como forma de gobierno. Los nuevos ciudadanos pueden ser integrados, los retos derivados del desarrollo científico o económico abordados con normalidad. La democracia es frágil, pero una vez asentada perdura sin hacerse dura, sin perder flexibilidad.”
Con cuerdo con Grossi cuando dice que la Opinión Pública no debe ser patrimonializada ya que nos pertenece a todos, no es posible pensar que cierto grupo manipule a la opinión Pública de acuerdo a sus propios intereses económicos, manipulando el verdadero sentido de la Opinión, los comunicadores debemos hacer algo para tratar de impedir que la opinión ciudadana sea transformada y no dada a conocer como realmente es o siente el pueblo. Creo necesario reavivar los lugares donde se podía opinar y llevar a consenso la oportunidad de un dialogo que permitía darle voz a los que no tienen voz.
El retorno de la democracia a un país es la urgencia inmediata ya que eso nos permite asentar las bases en la Opinión Pública, es decir, que piensan los ciudadanos de su gobierno, qué hay que cambiar en las estructuras? Y solo así tendremos un gobierno de los ciudadanos y no un gobierno para el gobierno. Los sociólogos, comunicadores y políticos debemos empezar la dura tarea de hacer respetar la Opinión de la ciudadanía, sin manipulaciones. Para Luhmann la opinión pública es la estructura temática de la comunicación pública, en la medida que es esta estructura, común de sentido, la que permite una acción intersubjetiva en un sistema social. Esta posición considera que si bien la opinión pública es un aspecto social, tiene presente las funciones políticas del fenómeno y traduce el consenso de un reconocimiento de sus temas de interés general. Es, en otras palabras la te matización común que permite el diálogo político social.
Y solo desde ese diálogo político social es desde donde se construyen las bases para un gobierno y pueblo que trabaja en democracia.
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