María Belén Bueno
Periodismo cívico o público
El convertirse en entes objetivistas, bombarderos de información y lo que es peor mediadores del comercio por el poder que otorga el trabajar en los medios de comunicación. Eso es un pecado que en la actualidad ha obligado a una sociedad a vivir en el sometimiento informativo, al consumo masivo y lo más triste una sociedad sin voz; con falta de interés en nuestra cotidianidad y alrededor.
Pero dar voz a la ciudadanía no es dejar decir lo que quieran. Un vivo caso fue las páginas del diario Últimas Noticias que dedicó unas planas al periodismo barrial, que en realidad se convirtió en el chismoso de los barrios de la ciudad de Quito. Los periodistas lograron incrementar las ventas para sus dueños, pero nunca se llegó a obtener una opinión pública por parte de un barrio interesado en un bien común.
Entonces se habla que debe existir una mayor participación por parte de la comunidad con fines colectivos que se puedan hacer una correcta opinión pública. De este modo se pude garantizar que la comunicación esta bien, que la organización esta bien. Que existe un trabajo colectivo que compromete a todos quienes opinan y participan de este proceso.
La nueva forma de hacer periodismo necesitará planificar una estrategia para poder llegar a esa gente que ha perdido la esperanza en los medios masivos de comunicación. Se debe demostrar que no existe una manipulación de información, que no existe intereses en que la gente alce su voz de opinión. Solamente así los periodistas que buscan lograr una aceptación de su nuevo trabajo.
Conseguir un público participativo que se concierna de su alrededor, de lo que pasa en su cotidianidad y que reflexione de los temas que en realidad consideran importantes va ser un reto para este periodismo cívico o público.
Si bien es cierto que es difícil lograr ese grupo de personas es también importante mencionar que con los temas que se traten este periodismo público conseguirá fomentar a los ciudadanos un gran incentivo para adquirir una reflexión de lo que pasa en la comunidad, con el barrio, con el vecino etc.
Sólo de esta forma se puede garantizar una opinión pública que en verdad vela por los intereses de todos y que tienen bien claros sus objetivos para conseguir beneficios o simplemente para opinar si esta bien o mal la forma en como quieren manejar su cotidianidad y el espacio donde han convivido por toda su vida.
El periodismo público tendrá que luchar contra una historia negra del periodismo tradicional, pero es mejor sufrir rechazos en los primeros pasos y lograr una sociedad con voz de aliento toda una eternidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario