lunes, 16 de noviembre de 2009

La opinión publica ¿una construcción del poder?

En base al texto: La opinión pública no existe. De Pierre Bordieu.
Por Isabel Paredes

Numerosos fenómenos y cambios dentro de la vida social son referidos a los cambios en la opinión publica. Los fenómenos sociales y sobretodo los políticos son evaluados a través de los climas de opinión. Pero, ¿que mismo es esto de la opinión publica? Para responder esta pregunta debemos remitirnos a la manera en que conocemos la opinión publica sobre un tema determinado. Los sondeos de opinión pretenden darnos este conocimiento, éstos muestran en porcentajes y estadísticas el estado de la opinión publica, es decir que punto de vista tiene la gente sobre determinados aspectos. Este proceso constituye en si un problema para determinar si realmente los datos obtenidos reflejan una “opinión publica”, ya que siempre responderán a los intereses de quien pregunte o elabore el sondeo y además en este proceso se generalizan y omiten las diferencias e interrelaciones diversas entre los individuos y el contexto social.

Citando a Pierre Bourdieu en su texto “La opinión pública no existe”, podemos afirmar que la opinión publica que pretenden reflejar los sondeos de opinión “…es un simple y puro artefacto cuya función es disimular que el estado de la opinión en un momento dado es un sistema de fuerzas, de tensiones, y que no hay nada más inadecuado para representar el estado de la opinión que un porcentaje” .

El poder necesita que se legitimen opiniones generalizadas en la población para mantener el dominio de las situaciones. Así la opinión pública es un instrumento, una construcción social que sirve para la acción política y que se forma únicamente como un artificio a partir de sondeos y encuestas de opinión para legitimar aspectos desde el poder.

Así, las encuestas de opinión buscan generalizar o presentar un promedio de las opiniones, que como afirma el autor, omite las relaciones de fuerzas y las diferencias de clase que determinan una opinión u otra frente a un tema determinado. Los sondeos de opinión quieren “constituir la idea de que existe una opinión pública unánime y, así, legitimar una política y reforzar las relaciones de fuerza que la sostienen o la hacen posible” . Así producen la ilusión del consenso, partiendo de la suposición de que todos deberían tener una opinión, sumando en porcentajes opiniones que suponen “tienen el mismo peso”, formulando la hipótesis de que hay consenso sobre los problemas y manipulando de esta manera todo resultado.

Parte de este “efecto de consenso” que plantea Bordieu se evidencia en que en el análisis de datos obtenidos de un sondeo se ignora a los que no han contestado, lo mismo que sucede en la evaluación de una consulta electoral con los blancos y los nulos, se omiten en los resultados centrado la atención y comparando los resultados de opinión de los que si lo han hecho, generalizando de esta manera una opinión que aparenta ser mayoritaria pero no lo es.

Bordieu intenta develar los mecanismos sociales que producen la opinión pública, partiendo del problema de la naturaleza de las respuestas en un sondeo de opinión, es decir del principio a partir del cual se producen dichas respuestas. Con este fin, otro de los problemas que menciona el autor y que es valido para determinar si la opinión publica es meramente un instrumento de la acción política, es que comúnmente se confunden en los sondeos la cuestión ética en cuestión política, en sus palabras, “uno de los efectos de la encuesta consiste en transformar respuestas éticas en respuestas políticas por el simple efecto de imposición de la problemática” .

El autor nos habla de un proceso fundamental en los individuos para que produzcan una opinión, el “ethos de clase”, es decir “un sistema de valores implícitos que las personas han interiorizado desde la infancia y a partir del cuál generan respuestas a problemas extremadamente distintos”

El mecanismo que tienen los sondeos de opinión para generar esta “artificial” opinión publica se centra en el hecho de que las preguntas que se elaboran no son planteadas realmente a todas las personas interrogadas, y en el hecho de que no se interpretan las respuestas en relación a las diferentes categorías de encuestados. Las encuestas de opinión cumplen el error de suponer una rigurosa objetividad con el fin de tomar una posición neutral, pero en realidad lo que logran es alejarse mas de una correcta interpretación de la realidad, ya que se da a los individuos parámetros que en su mayoría los alejan de sus situación real y cotidiana.

Las encuestas de opinión que basan nuestro conocimiento sobre el estado de la opinión publica, no son mas que artefactos creados por el poder que tratan a la opinión publica como una simple suma de opiniones individuales, opiniones aisladas sin tomar en cuenta el juego de tensiones, intereses e interrelaciones que forma parte de la opinión. En palabras del autor: “las opiniones son fuerzas y las relaciones entre opiniones son conflictos de fuerza entre los grupos”

Afirmo para concluir que, a mi modo de ver, la opinión publica es indiscutiblemente una construcción e instrumento que sirve al poder para legitimarse o mantenerse. A demás la opinión que se vuelve opinión publica y no solo creencia o punto de vista, es la opinión que tiene más peso. Los grupos de presión, es decir los grupos de poder logran movilizar opiniones en función de intereses determinados, y los sondeos de opinión formulan preguntas en base a opiniones ya establecidas. Por lo tanto la opinión publica en la acepción producto de los sondeos de opinión, es una opinión que no existe.

OPINION PÚBLICA, LA BANDERA DE LA DEMOCRACIA

Ensayo en base al prólogo del texto: La opinión pública. Teoría del campo demoscópico. De: Giorgio Grossi
Por: Isabel Paredes

La opinión publica es una construcción simbólica central de la democracia, pues que sería de ésta sin el consenso y la opinión de la gente que conforma un estado democrático. La democracia tiene como principal institución a la opinión publica, por lo tanto es preciso un abordaje institucional de la opinión pública para entender su papel en un estado democrático como lo conocemos hoy en día.

Giorgio Grossi, en su texto “La opinión pública Teoría del campo demoscópico” sostiene que la opinión publica es representada institucionalmente por periodistas, encuestadores y políticos, en la medida en que éstos pueden dar la fuerza a la opinión, pero también advierte el riesgo de éstos a traicionar su sentido, reduciendo la opinión publica a resultados numéricos y porcentajes sacados de sondeos de opinión o encuestas. De esta manera, estos representantes tienen la posibilidad de manipular estos resultados a favor de sus intereses privados, haciendo parecer sus opiniones, como que fueran de carácter colectivo.

Por esto, el poder que tiene la política, los medios de comunicación y los sondeos de opinión en la democracia puede ser un poder tiránico que rompa (sin ser del todo evidente esta traición) con todo principio democrático en si, y disfrazando su hacer bajo la bandera de la democracia intenten monopolizar la opinión pública. Este es un riesgo real que sufre la democracia que muchas veces no es más que pura manipulación de opinión y no consenso real.

Sin embargo, Grossi identifica que la opinión pública es una construcción simbólica entendida en el doble sentido, como un resultado pero también como un proceso. Muchas veces cometemos el error de aceptar como totales y verdaderas las conclusiones que se hacen de sondeos de opinión o de encuestas electorales por ejemplo, según Grossi, estas son cristalizaciones de esta construcción simbólica que “hacen visible siempre de forma parcial y contradictoria, el magma de una deliberación colectiva y constante, mucho más rica en modulaciones y portavoces”. Pero también hay que reconocer, como lo hace el autor, que “los medios, los sondeos y las urnas debieran considerarse tanto una decantación provisional como el motor de más debates”.

Para gobernar en democracia es necesaria la opinión pública, de que otra manera se podría representar a la mayoría si en ésta no existe un consenso sobre su opinión publica. A mi modo de ver, hasta cierto punto la opinión publica es una construcción (y en esto difiero con el autor) que está hecha para legitimar los procesos democráticos, y que muchas veces no representa a los intereses reales de los gobernados, sino a los intereses particulares de quién gobierna. Como podemos ver en nuestros países democráticos latinoamericanos, en donde la opinión publica direcciona a un candidato electoral al poder, que supone representar al pueblo y que efectivamente gobierna democráticamente, pero que en realidad responde a una opinión publica dominante que calla y oculta las necesidades reales en una lucha de fuerzas y poder, empobreciendo a pueblos enteros y favoreciendo a pocos. Es así que todo tipo de régimen político se refiere y debe recurrir a la opinión publica para poder gobernar, ya que sin gobernados que le sigan no hay porque gobernar.

El texto de Grossi fundamentalmente nos plantea una disyuntiva en la opinión publica:
“como resultado fijo (o prefijado) y no como motor de la democracia, (y) su papel como “protagonista” o como “victima” de las instituciones que dicen representarla”. De esta manera la opinión publica se puede presentar manipulada totalmente por intereses privados o puede ser el resultado de una real “competición abierta, plural y competitiva”. Pero, en un mundo donde la sed por poder y el ego determinan la forma de vida, será posible pensar que la opinión publica no sea manipulada por las instituciones que la manejan a favor de su interés particular, o es esto una simple ilusión parte de esta manipulación bajo la bandera de la democracia. ¿cómo sabemos cuan manipulada puede ser la opinión pública en un sistema democrático que proclama no manipularla? Es un dilema que hace falta desarrollarlo y repensarlo desde distintos puntos de vista para llegar a develar la complejidad y las fuerzas que realmente están detrás de la opinión pública.


DECONSTRUCCIÓN DE LA OPINIÓN PUBLICA DESDE LOS IMAGINARIOS SOCIALES

Ensayo en base al texto: La opinión pública y los imaginarios sociales: hacia una redefinición de la espiral del silencio. De: Rubén Dittus B.
Por: Isabel Paredes Ortiz


La opinión publica es un tema que es debatido cada vez con más fuerza, más aun en el mundo actual que vivimos donde el libre mercado, la competencia, la acumulación y la exclusión y destrucción se escudan tras la construcción de la democracia, mecanismo que necesita del consenso y maneja la representatividad en donde la opinión publica es fundamental. Es un tema que causa varias interrogantes y que demanda de un estudio profundo para develar sus mecanismos.

Varios estudios se han hecho sobre el tema y el hecho de contrastar las diferentes visiones que tienen diversos autores sobre la opinión publica, como lo hace Rubén Dittus en su texto: La opinión pública y los imaginarios sociales, permite mirar críticamente estas posiciones y permite a cada individuo, en base a este conocimiento, reflexionar y crear una propia definición de ésta, basándose en la experiencia cotidiana y en nuestro entorno. Dittus nos plantea una reflexión sobre las verdades que en el sistema se presentan como generalizadas y universales y que no son mas que imaginarios sociales dados en una cultura y en un tiempo determinado.

Ruben Dittus propone una re-lectura de la espiral del silencio de Noelle Neuman, develando los límites de esta teoría a partir de la visión crítica de una teoría constructivista que pone en el centro a los imaginarios sociales y sitúa a la opinión publica en un contexto cultural. El incorpora la acepción de los imaginarios sociales y un análisis desde las emociones de la opinión pública, criticando fundamentalmente que la teoría de la espiral del silencio reduce la opinión publica a una visión escencialista al describir al miedo al aislamiento, base de la opinión publica en esta teoría, como algo innato, algo que está la naturaleza de todo ser humano. Dittus propone en contraparte, que ese miedo que describe como innato, no es más que una construcción cultural a partir de una forma de discurso imperante.

Muchas de las teorías de la opinión publica y también de las ciencias sociales consideran algunos criterios como si fueran universales, sin colocarlos en el contexto histórico-cultural. Este es un error que realiza también la autora del espiral del silencio, ya que propone como innato el miedo al aislamiento que tiene el hombre, universalizando la forma de ver el mundo occidental y paradójicamente, a pesar de sus postulados, contribuyendo y reproduciendo la opinión dominante occidental que borra las diversidades.

Y es curioso porque, en lo personal, en una primera lectura de la teoría del la espiral del silencio he aceptado su postura como valida, sin apreciarla críticamente, pero es ahora, con la reflexión que provoca Ruben Dittus acerca de la posibilidad de de-construir el discurso de esta autora alemana, que es posible evidenciar a ésta como una visión simplista y poco crítica de la vida en sociedad, que no toma en cuenta las construcciones culturales de los discursos y los mecanismos ocultos del poder en la vida en sociedad.

Afirmo junto al autor que es necesario situar a la opinión publica en un contexto específico cultural y simbólico, ya que gran parte de lo que nos rodea es fruto de lo simbólico de nuestras relaciones y de los imaginarios sociales, no de nuestra naturaleza biológica como seres humanos. Así, la propuesta de Dittus es mirar al hecho de que tengamos que adoptar determinadas maneras de ser o de opinar como otra forma de institucionalización, ya que este hecho ha sido internalizado por los individuos y naturalizado.
.

Por otro lado, en algo que concuerda Dittus con Neuman es que el rol de los medios de comunicación es fundamental en la construcción de la realidad social, peor entendiendo esta realidad como resultado de acciones sociales intersubjetivas. En este punto rescato que en el mundo occidental existe un rol socialmente legitimado e institucionalizado de los medios de comunicación, un rol que esta aceptado y asumido por la mayoría y que no permite cuestionar su construcción de lo real. La labor y el contenido de los medios se ha institucionalizado en nuestra sociedad cada vez con mayor fuerza.

Sabemos que esta influencia de los medios en la vida social es muy fuerte y también podemos identificar a éstos como creadores de opinión, pero podemos cometer el error de generalizar su incidencia en cada uno de los lugares del planeta, olvidando que hay lugares en donde los medios masivos no influyen o ni siquiera existen, están al margen de la civilización occidental. En estos casos la teoría de la influencia mediática y tecnológica en la formación de la opinión publica carece de sentido y es preciso remitirnos mas a esta deconstrucción que Dittus hace de la teoría del silencio, tomando en cuneta las emociones para la construcción de la opinión pública.




LA COMPLEJIDAD EN LA FORMACIÓN DE LA OPINIÓN PÚBLICA

Ensayo en base al texto: El espiral del silencio. De: Elisabeth Nöelle-Neuman
Por Isabel Paredes

Para discutir sobre la opinión pública no podemos obviar que la realidad social en la que vivimos es sumamente compleja, es atravesada por fuerzas sociales de diferente magnitud y está cargada de significaciones diversas que se interrelacionan entre sí y que están en constante transformación, en permanente movimiento. El estudio de la opinión pública por lo tanto, necesita de análisis profundos, extensos e interdisciplinarios que permitan aclarar la maraña de conceptos que intervienen en su formación.

Es por esto que, para analizar la opinión publica y sus procesos de formación, la teoría de la “espiral del silencio” de Noelle Neuman, es un excelente apoyo. Es una teoría transdisciplinaria sobre la opinión pública que conjuga estudios sociales, políticos, sicológicos y comunicativos, permitiendo un análisis mucho más profundo dentro de la vida social real. Nos permite develar las relaciones complejas de la realidad y, nos permite explicar la opinión pública cómo el resultado de la interacción comunicativa entre los puntos de vista de los individuos y los que ellos atribuyen a su entorno. Esta teoría plantea básicamente que la sociedad y el entorno influyen tanto en las opiniones del individuo, que éste, por temor al aislamiento se silencia y hasta es capaz de renunciar a su propio juicio.

Según la teoría del silencio, la opinión pública se forma a través de la evaluación que hace el individuo sobre el reparto y el éxito de las opiniones dentro de su entorno social, y esto a su vez influye en la disposición que tenga el individuo para exponer su punto de vista en público. Para esta teoría “la opinión cuya fuerza se sobrevalora es la que con más frecuencia se expresa en público” . Esta evaluación previa que realiza el individuo en la formación de la opinión, esta sumergida en un juego de fuerzas, que determinará la intensidad de su observación del entorno.

Por otro lado, a mi modo de ver, la opinión publica es cada vez más confusa e ilusoria, cualquier cosa puede ser opinión publica siempre y cuando el medio de comunicación lo diga, o responda a los intereses de algún grupo en específico. Cada vez es más manipulada por los medios de comunicación, quienes deciden sobre que cosas y en que momentos crear una opinión publica. Vivimos además en un tiempo en el que las fuerzas sociales son diversas y es difícil identificar “los bandos” o las distintas opiniones sobre temas controversiales para poder tomar partido por esta o la otra situación. A mi manera de ver, hoy en día todas las opiniones tienden a homogenizarse perdiéndose la discusión entre las personas, el diálogo y cediendo el campo a la comunicación unilateral y publica dirigida por los medios de comunicación.

El espiral del silencio plantea que el individuo tiene un miedo social a estar aislado y es vulnerable en la medida de que puede ser castigado por no adaptarse a la opinión dominante. Por lo tanto, para entender mejor la definición de opinión publica que elabora Neumann es necesario relacionar siempre la opinión pública, con la sanción y el castigo social, y el temor que el individuo tiene frente a estos. Nuestra sociedad funciona de esta manera evidentemente, todos los aparatos e instituciones manejan el castigo y la sanción como forma de ordenamiento y esto lleva a pensar, una vez más, que la opinión publica es una construcción del poder no tanto del publico o de la gente, ya que estas solo responden a lo que se quiere que piense y haga la sociedad.

Bajando la teoría a la realidad social se puede comprobar algunas de las hipótesis de manera casi exacta. En cada aspecto de la vida social y pública se puede experimentar y comprobar el concepto de la espiral del silencio y las explicación que esta teoría da a la formación de la opinión pública. Por ejemplo, el pensamiento hegemónico crea parámetros sobre lo que esta bien y lo que esta mal, juzgando a quien cometa actos malos y castigándolo. Los mecanismos de castigo de la sociedad frente a quien piense distinto al pensamiento hegemónico, que es ostentado por el poder, son diversos y se evidencian en diversas situaciones, sobretodo en el encarcelamiento, y en la condena al silencio, pero también en el juicio de los medios de comunicación en base a estereotipos y en muchos fenómenos más. Existe sin lugar a dudas en nuestra sociedad un miedo a expresar las ideas no aceptadas por una supuesta “mayoría” que compone su opinión como la más fuerte, la hegemónica, la dominante.


Siguiendo con otras hipótesis de la teoría, se afirma que al evaluar el clima de opinión del entorno social, las posibilidades del éxito de una postura o punto de vista, y el nivel de sanción o castigo a éste, el individuo puede saber si se encuentra aislado y determinar cual es la posición dominante. Es decir, como afirma la autora, el individuo se forma una imagen “cuasiestadística” de su entorno social respecto al “reparto de opiniones”. Como ya he dicho, vivimos en una época en la que las opiniones tienden a homogeneizarse, no hay como ver el mundo en blanco y negro, por lo tanto la posición dominante esta naturalizada y se dispersa en las aparentes diversas opiniones sobre los temas, colándose hasta en el discurso mas progresista, que hoy en día puede ser difundido sin ningún temor al aislamiento, ya que estos discursos “diversos” ya han sido absorbidos por la opinión dominante.

La opinión dominante, por su parte tiene un proceso de formación en el que en un inicio, es promovida abiertamente y defendida confiadamente por individuos por una minoría (por que se cree que es la opinión que será aceptada por todos en el futuro) que frente a una mayoría callada e inhibida, hace parecer a su opinión mas fuerte de lo que es, aislando y silenciando a quien opine lo contrario y convirtiéndose así en dominante.

La teoría, por otro lado, nos plantea ya en el propio título, un juego comunicativo entre la tendencia a expresarse o a guardar silencio del individuo respecto a un tema controversial determinado, lo que a su vez crea, un espiral de comunicación que va formando la opinión pública. Además, podemos ver que la opinión publica ha sido considerada por varios autores y es rescatada por Noelle Neuman como un “asunto de palabras y silencios” en los que la comunicación cumple un papel fundamental.


Por otro lado, es evidente en nuestro tiempo cuan cercana es la relación entre la formación de la opinión publica y la función de los medios de comunicación de masas en la sociedad, como sostiene el concepto del espiral del silencio. Para esta teoría los medios son vistos como creadores de la opinión publica, ya que “constituyen el entorno cuya presión desencadena la combatividad, la sumisión o el silencio” .

“El elemento de la atención pública se introduce (…) con máxima eficacia a través de los medios de comunicación de masas. De hecho, los medios de comunicación encarnan la exposición pública, una publicidad informe, anónima, inalcanzable e inflexible” . Para la autora los medios de comunicación de masas manejan una comunicación unilateral, indirecta y pública, que difiere de la forma de comunicación de la conversación que es todo lo contrario, bilateral, directa y privada. Por esta razón, afirma la autora, los individuos sienten impotencia frente a los medios de comunicación, los cuales como todos sabemos, tienen mucho poder en el mundo actual.

Analizando de una manera general la teoría del espiral del silencio puedo concluir que, conociendo y acordando con los planteamientos de la autora, para lograr influir o incidir en la realidad social es necesario formar a la opinión pública y la manera de hacerlo es a través de los medios de comunicación social alternativos, rompiendo el silencio y formando núcleos duros de opinión que resistan frente a una opinión dominante de los medios comunes, núcleos que no caigan en el aislamiento ni se dejen absorber por ésta, ya que en la comunicación pública reside el poder y alcance futuro de toda opinión.






viernes, 13 de noviembre de 2009

María Belén Bueno
LA OPINIÓN PUBLCA
El más ingenuo ejercicio de la fuerza va acompañado de un discurso que lo sustenta en el tiempo, y en el espacio. Y la manera mas pasional de llevar los oídos a mi pensamiento es decir; la mayoría esta con nosotros.
Que pasa con las minorías, según esta crítica a la opinión publica, las minorías siempre tienen que ser así, a pesar de los varios intentos y auto formación que los va identificando como gemelos del esclavismo, y en este nuevo siglo en un esclavismo de pensamiento.
Dependientes de los más sabios e ilustrados, facilitadores de la palabra. Que no solo hablan por nosotros, sino que lamentablemente desdicen por nosotros. En un afán de dominar la escena publica y la lógica de colaboración que se manifiesta desde el pensamiento.
Entonces, como valorar una encuesta de opinión cuando sabemos que esta está manipulada. ¿Cómo podríamos objetivizar las preguntan sin caer en la entrega de la respuesta al preguntar? ¿Cómo manifestar la otra respuesta, sin salirnos del guión establecido, que cae de sorpresa? Parece que estuviéramos rodeados de nepotismo mental, que nos lleva a pensar en la respuesta más rapita, antes de analizar la pregunta y su contexto real. Contesto del que debemos formar parte para contestar, y que de esta forma la respuesta sea un aporte ala análisis de la situación social de momento. Pero si no nos dan ese poder, esa facultad que la temor y no la explotamos. Como podemos representar en base a nuestra realidad. en una respuesta que en verdad aporte y no aporte a la destrucción de la consciencia colectiva.
Conciencia colectiva que es muy rica en ancestralidad, en oralidad, en definitiva es rica en ejercicio.

FABIAN IZA: PERIODISMO CIVICO O PUBLICO




Hablar de un periodismo que busque una participación total de la ciudadanía es casi imposible y peor todavía que logre plasmar las verdaderas opiniones de la gente que desde hace mucho tiempo perdió el interés por una prensa corrupta, sin credibilidad e incitadora al consumo masivo.


Es por este motivo que esta nueva forma de realizar periodismo todavía no logra ser acogida en su totalidad en los países mal llamados del primer mundo y peor aún en los que también son mal llamados tercermundistas.


El estilo de manejar temas de interés público por parte de periodistas estadounidenses ha marcado la pauta para que la gente logre manifestar sus peticiones en los medios masivos de comunicación, pero sobre todo llama la atención que se logra dar voz a ese público que perdió interés en participar de los temas que le rodean. Entonces podemos hablar de opinión pública? O simplemente de comercialización de ideas de un público que urge de necesidades?.


La respuesta la deben tener la gente que maneja este medio y esta idea de llegar a este público que en realidad empieza a preocuparse por lo que sucede con su cuadra, con su barrio y con su país. Entonces para que esta prensa que empieza a despertar no vuelva a ser aborrecida debe concentrarse en lograr una verdadera opinión pública que busque un bien dentro de su entorno y de su cotidianidad.


Ahora es la oportunidad de crear un público con interés de su comunidad y es ahora de crear una ciudadanía participativa que recree los medios y que nos lleve hacia un nuevo camino en la política, en lo social y porque no tener una verdadera incidencia en el campo de la economía que se ha apoderado de todos los sistemas existentes.


Es así que este periodismo debería buscar que la vida pública marche bien con intereses comunes y trabajos comunes que beneficien a todo un pueblo, que la opinión pública marche bien con ciudadanos participativos, con gente llena de interés no solamente en lo comercial sino en todo su alrededor, con una comunidad crítica de las imposiciones del sistema y sobre todo de una opinión reflexiva de los actos de todos y cada uno de los que hacemos la sociedad.


Para esto el periodismo debe crear una credibilidad en sus actos y así el futuro de una opinión pública creíble se abrirá campo dentro de todos los obstáculos comerciales del sistema.


La posibilidad de esto depende de cada uno de nosotros y de la forma en que los medios manejen el espacio declarado para la opinión pública. La información dejará de ser información cuando cada uno de nosotros opine con una previa reflexión y crítica de la cotidianidad que vivimos.


FABIAN IZA: LA OPINION PUBLICA Y LOS IMAGINARIOS SOCIALES


Vivimos en un mundo globalizado donde cada vez más nos encontramos invadidos por culturas extranjeras, las cuales dejan a un lado nuestras propias culturas apoderándose de cada uno de nosotros, siendo manipulados en nuestro comportamiento y en nuestra forma de pensar.


En el texto el autor parte de cuatros puntos básicos que reflejan y dan a conocer porque existe el miedo a ser aislados de un grupo social; las personas tenemos miedo al aislamiento; la sociedad amenaza con el aislamiento al individuo que no cumple lo que esta establece; a causa de esto el ser humano intenta como captar corrientes de opinión; y los resultados que se obtiene afecta la expresión o el ocultamiento de las opiniones por parte del individuo.




La opinión pública es un mecanismo social que permite la integración de los grupos sociales, en otros grupos en los cuales los individuos pueden dar a conocer sus puntos de vista sobre cierto tipo de cosas. Sin embargo no se puede evidenciar esto, porque la sociedad se ha encargado de manipular a las personas en su forma de pensar y de opinar, logrando que los individuos se conformen con el estilo de vida que la sociedad le ofrece.


El miedo al aislamiento es una construcción social formada por la institución la cual establece ciertas normas, reglas, leyes que se deben seguir al pie de la letra para no ser aislados del grupo al que pertenecemos y poder ser aceptados en la sociedad, formando parte de un grupo hegemónico que hace lo que le dicen.


Lo que los medios de comunicación nos muestran día tras día son las cotidianidades del mundo en el que vivimos, nos dan a conocer nuevas culturas, nos revelan los acontecimientos que pasan todos los días, sucesos que muchas veces no queremos ver porque se asimila con nuestra propia realidad, provocándonos un miedo de que nos critiquen y nos miren mal.

Es necesario que como seres humanos no permitamos que nada ni nadie nos manipule, no debemos permitir que cambien nuestra forma de ver, de ser, y de pensar las cosas. Cuando evitemos que nos manipulen como títeres nos convertiremos en un sociedad libre de prejuicios, libre de aislamientos y libre de miedo.

Es por esta razón que no debemos permitir que nos impongan cosas que nosotros no queremos, nos debemos dar a escuchar sin temor a equivocarnos, sin temor a ser rechazados para así obtener una sociedad de bien.

FABIAN IZA: LA ESPIRAL DE LA DERROTA




Las prácticas realizadas por los individuos en una sociedad están limitadas en cuanto a la libre expresión de sus opiniones si es que pertenecen a una minoría, este puede hasta renunciar a su propio criterio por el temor a ser aislado y por ende que se ponga en tela de duda su juicio, por tanto, la opinión pública vendría a ser el consenso social al que no se deben sublevar los individuos –o hacerlo- a riesgo de ser excluidos o castigados.


Esta práctica ya ejecutada se convierte en instrumento de control social dentro de las sociedades elaborada y ejecutada con los medios masivos pues son estos quienes representan la opinión de la mayoría de la sociedad y lo resguardan de ser rechazado o excluido si su opinión difiere de la apoyada por la comunidad.


En la obra “La espiral del silencio” de Elizabeth Noëlle - Neumann se plantea que los sujeto son sometidos mediante la implementación de imaginarios sociales que determinan a la exclusión como el suicidio social dentro de una sociedad, es decir, el ser que no se alinea o por lo menos intenta alinearse a las concepciones preestablecidas por la sociedad en cuanto a la creación de discursos corre el riesgo de ser declarado incompetente para ser parte de la misma.


Continuando con lo propuesto, los imaginarios sociales son mecanismos de construcción de interrelaciones humanas, de adaptación y aceptación de situaciones reales o supuestamente “reales” de cada sociedad y que al fin y al cabo logran su cometido, que los sujetos adopten este modelo para si.


Por otro lado también se platea que el principal problema no es desaparecer al miedo social como sino en el terminar con las prácticas de servilismo que son naturalizadas en nuestras sociedades a través de los imaginarios sociales


Analizando los roles de los medios de comunicación en esta teoría reconocemos casi inmediatamente el papel político que ha adoptado, se ha convertido en un espacio de opinión privilegiado, con políticos como actores en un set de televisión y un público obligado a formar parte del debate sin escapatoria alguna pues el no formar parte de las tendencia dictaminada por la opinión pública puede significarle una exclusión de la sociedad.


Para concluir, Noëlle postula en su obra que existen individuos sin temor al aislamiento que manifiestan su opinión sin importarle la exclusión.


El temor al aislamiento no se limita a las tendencias políticas que los sujetos poseen en una sociedad ni a su actuar en las decisiones sociales, podría ser entendido incluso en las cotidianidades, desde la realización de tareas políticas como aceptar un sistema de Gobierno, el barrer la vereda de la casa para que los vecinos no le tachen de sucio o el elegir un pantalón costoso para mostrar el poder adquisitivo de cada individuo.

FABIAN IZA: TEORIA DE LA OPINION PUBLICA




“Varias son las tesis que permiten reivindicar la democracia como el mejor sistema de gobierno (y no sólo el menos malo). Consideran a la opinión pública como pilar del poder y como cemento social que aseguran la cohesión; y ello a pesar de ser objeto de disputa permanente. Las tesis democráticas se resumen en que la “batalla por la opinión pública” es (deber ser) incruenta e inclusiva. La única forma simbólica válida para gobernar reside en arrogarse una representación de la opinión pública compartida socialmente.


Estoy de acuerdo con la propuesta que hace Grossi al decir que la Opinión Pública es el pilar de la democracia, porque si bien es cierto cuando en una organización se vive en democracia entonces el mandatario o representante de esta organización va a escuchar la voz del pueblo que se hace presente en las diferentes cadenas, medios comunicativos, más sin embargo cuando el representante oficial de esta organización no escucha al pueblo este tiene forma de hacerse escuchar y es aquí donde interviene el cuarto poder.


Estoy pensando en las estructuras del gobierno nacional actual que escucha la opinión de la ciudadanía desde sus propios intereses sociales y no tanto democrático como se espera que sea, por ejemplo como pensar en un gobierno que intenta poner los comités barriales para “escuchar a la ciudadanía”, si al contrario tal situación apaga la voz quienes aún tienen voz para decir lo que piensan de la gestión del gobierno. Desde una autentica democracia podemos pensar en re debatir aquello que no nos hace libres.


Grossi nos da una propuesta netamente democrática en donde la ciudadanía puede criticar, debatir y hasta anular la propuesta de la Opinión Pública. Desde la Opinión Pública es posible repensar a la democracia y construir sociedades justas y equilibradas que permitan una revolución democrática.


FABIAN IZA: EL QUE CALLA OTORGA



La opinión que se difunde como viento en el aire es la que nos manifiesta en el poder de decisión. Que profesan los medios de comunicación, o los líderes en la información. Pero en realidad: ¿Existe opinión pública? o mas bien se debería llamar Opinión única. Cuya opinión es el privilegio de los Ethos de clase como dice Bourdieu, un sistema e valores implícitos em su discurso que las personas han venido desarrollando y manteniendolo desde la infancia, y a partir de ella generan sus respuestas o puntos de vista a sus problemas, es decir es un mundo muy alejado de la realidad de otros.


El problema de las clases sociales, y mas que un problema una realidad. Se vuelve evidente en el poder de la opinión, es decir ¿Quién tiene derecho a opinar? o ¿Quién tiene el poder de la palabra?, esas preguntas marcan el desarrollo de este ensayo que intenta adentrarse en la realidad del sector espectador, del sector que únicamente se alimenta de la opinión de las clases accesibles a ellas.


En las encuestas de opinión por ejemplo vemos con mucha indignación marcar la diferencia un grupo de tecnócratas que desde su trinchera montan una serie de mecanismos para manipular la opinión pública. Como diferenciar en dos grandes parámetros la decisión de la mayoría de personas haciendo de las respuestas simples si o no a una problemática que tiene muchos matices. Y del otro lado tiene muchos actores, muchos interpretes, y por ende muchas respuestas.


Entonces para la prensa es sencillo; decir si está o no está de acuerdo con alguna actitud es cosa de poder de opinión, y como una reacción psicológica obligando al resto de "encuestados" espectadores a sumarse a la decisión de la mayoría. Como una especie de ley de mercado que se manifiesta de la siguiente forma: El silencio se entiendo como aceptación, o algo así, que se refiere a: " EL QUE CALLA OTORGA". Interesante titulo para mi ensayo por cierto, ya que esta frase encierra mucho de lo que trato de explicar. Y es así el que calla otorga a la mayoría la razón y por lo tanto se suman al carro ganador, se suman al equipo que está liderando.


Estra lógica era muy bien utilizada por nuestro sistema propagandístico y político en nuestro país. ya que a vísperas de las elecciones ya ponían en barras de datos a los virtuales ganadores. De manera que sellaban con una victoria anticipada dandole de antemano la votación del gran electorado indeciso. Como dicen: un mentira dicha 100 veces se vuelve verdad. O algo así.

Narcisa Medranda: Democratización de la Opinión Pública

Qué podemos esperar de los sondeos de opinión, cuando las cifras se muestran tan frías y calculadoras. Uno de esos hablan de la aceptación que tiene tal o cual personaje, midiendo su popularidad, yo no se con que interés.

¿Para que necesitamos saber si el presidente es popular o no? me pregunto, será que con este primer prejuicio, porque no es un criterio de valor, se convierte en algo subjetivo que me lo inventan los medios. Seré que con este prejuicio alimento mas la barra del "no tiene apoyo" y sigo desgastando la imagen del presidente.

Estos son los famosos sondeos de opinión, de las encuestadores "sérias", de renombre y que han mostrado y demostrado su "imparcialidad". En estas ultimas elecciones se suspendieron los últimos 20 o 15 días previos a la elección los sondeos de opinión. Bien por ello, ya que se evitó que los electores vayan influenciados por los medios, opiniones absurdas que sin embargo entre mensajes celulares rondaba el fantasma de los sondeos que decía tal candidato tiene tres puntas sobre el otro, y en la puerta del orno se quemó el pan. Paradójicamente, que paso, fallo la encuentadora.

Los mas importantes de los líderes de opinión, como manifiesta uno de los articulados de prensa hacen y deshacen sus mimos criterios. jugando con la palabra y con la misma opinión pública. Esa facilidad de contar con los recursos o espacios (conocidos como medios de comunicación) hace la diferencia entre la palabra de un encuestador que la de un encuentado. El uno define la pregunta desde su cosmovisión y el otro responde desde esa cosmovisión ya planteada con anterioridad y sin ningún reparo de que pueda o no influir en la decisión. Decisión que se la maneja como masiva, como grupal, como de aceptación general y no algo individual. De esta forma se debería canalizar la opinión pública como verdadera democratización de los espacios, de los canales, de la opinión, de la palabra y de la acción.

La opinión pública no existe

No podemos plantear a la opinión desde un ámbito tan simple como lo muestran, haciendo un análisis de las encuestas tomadas como muestras de gente, es decir como en los laboratorios toman una pequeña muestra de sangre o en fin de nuestro cuerpo para de ahí obtener un resultado sobre la enfermedad o los valores clínicos que el cuerpo presenta en ese instante, eso es posible plantear porque la sangre y lo que sale del cuerpo recorre todo y es lo mismo, pero en la sociedad no todas las personas son iguales, en su forma de ser, pensar, actuar, desenvolverse, vive, sino que cada uno es un mundo distinto, el mismo mundo que genera distintas opiniones sobre la vida, y los distintos aspectos que de ella suscitan.
Cada persona empieza a adquirir su propia opinión desde donde vive, desde la concepción de su familia, desde el colegio donde se educa, y el trabajo que tiene, desde ahí el hombre adquiere su forma de pensar, y hasta la forma de actuar entonces entre familias tienen un punto de vista parecidos, pero aun si será diferente en algo, por eso el autor plantea que los sondeos de opinión, son una falsedad porque las encuestas se realizan desde una política en la cual se escogen las preguntas a realizarse a un grupo selecto de personas con una muestra insignificante de la realidad, y un grupo de respuestas a escoger, donde la opinión de las personas no cuenta, y eso hacen creer, así como la democracia.
Los sondeos de opinión son más en sentido político y electoral donde los participantes al ser tomados en cuenta, se los limita a responder o escoger lo establecido sin dar oportunidad de tomar en cuenta su verdadera opinión sobre tal tema que se está encuestado.
De este modo el autor plantea que solo en una clase de 20 personas sobre un tema, podemos obtener 20 preguntas y respuestas diferentes, entonces no se puede obtener una verdadera opinión de 20 personas que al ser encuestadas con 20 preguntas iguales sobre un tema y respuestas planteadas.
Sin embargo las personas que quedan sin ser encuestadas pasan a ser ignoradas por el sondeo de encuestas, y se establece que su opinión quedo ignorada, por lo tanto la decisión a tomarse solo será de los que pudieron dar su opinión respecto a algo, y no de los que no fueron encuestados.
Es decir que el sondeo de opinión no coloca a nuestra opinión sobre los actores sociales que determinan si un tema está siendo aceptado, o sobre la opinión vertida sobre tal tema, o producto, sino que lo que cada uno sienta y perciba de algo, se queda con él, porque no existe un campo de acción donde lo pueda comunicar y de esta forma generar algún efecto, sino que se lo guarda para él, y el sondeo de opinión va ser exclusivo de estudio, mercado y político.
Las preguntas se que plantean en un sondeo de opinión no son preguntas para todos, es decir que por clases sociales se hace se plantean la preguntas siendo las respuestas las mismas, que para todos, entonces las clases populares se ven totalmente segregadas por este tipo de sondeos.
Además se habla de tomas de posición cuando se pregunta a una persona que opina sobre algo y luego se le da las ya dos respuestas que imperan a la pregunta como por ejemplo: qué opina de la sobrepoblación, unas están a favor, otras en contra, usted qué opina?, su respuesta sin duda va a ser estoy de acuerdo o no estoy de acuerdo, y ahí se realizará el conteo.
En conclusión los sondeos de opinión son respuestas individuales recogidas, los mismos que en la práctica real, las opiniones son fuerzas y las relaciones entre opiniones son conflictos de fuerza entre los grupos.

Para terminar estos sondeos son coyunturales y de interés de quien lo practica no de los encuestados, sino que ellos vienen a ser instrumentos de las dudas que se tiene de algo que es importante para quien lo practica y no para quien contesta la encuesta, a menos que sea de interés colectivo logrará al sumar las respuestas individuales obtener la fuerza necesaria sobre algo, no obstante al encuestado no le servirá y esto no es opinión pública según el autor.

POR: María Belén Torres Bueno
8vo. Desarrollo noche
UPS

LA ESPIRAL DEL SILENCIO. Elizabeth Noëlle Neumann

Por: Xavier Montero C.

¿Aislado?, en realidad un poco…

Un sujeto puede hasta renunciar a su propio juicio para no encontrarse aislado, esto a manera de condición de las relaciones humanas, pues es éste el peor castigo al que puede someterse un ser que adopta la posición de ser público.

El sentimiento de exclusión se convierte en temor pues puede desembocar en que se ponga en duda la capacidad mental del sujeto, es entonces que se crea la opinión pública, como la manera en que los sujetos se someten a no emitir sus criterios y aceptan el de la mayoría. Es La opinión pública -entonces- el proceso de adoptar para si la opinión dominante del grupo y su estilo de vida.

El individuo esta a merced de los medios quienes son generadores, publicadores y recordadores de la opinión pública, por tanto, marcan al sujeto para que caiga en cuenta en el momento en que inicia su aislamiento para que tenga tiempo de revertirlo.

El papel de los medios es trascendental en esta teoría, la política se ha tomado a los medios como un espacio privilegiado con actores ejecutantes de campañas procreadoras de opinión dentro de una sociedad que llegan a obligar a los demás integrantes sociales a tomar favoritismo en sus intereses, acorazados en que, si el sujeto no toma partido dentro de una u otra opción podría ser considerado excluido.

De allí entonces la creación de medios especializados en “opinión”.

Es interesante el ver la practicidad de estas teorías, pues postularíamos que las prácticas cotidianas del ser humano, su actuar político y hasta la moda que adopta para vestir está basada en los postulados de no querer decir sus verdaderas opiniones, pues, cualquier acción contraria a la mayoría podría tomarse como detonante de un proceso de exclusión.

Para concluir es interesante el definir el papel de los comunicadores bajo este análisis, pues los actores mediáticos, en realidad deben ser mediáticos, no incisivos (No más libros “Mordaza Nunca”) pues no se puede lucrar con las realidades sociales ni escudarse en ellas para el actuar político y tomar en cuenta que quienes soportan la amenaza excluyente son quienes generarán nuevas espirales de opinión pública.

Y los comentarios??

PERIODISMO CÍVICO O PÚBLICO

Por: Xavier Montero C.

¿Sentimiento pro-mediático?

Dejar de lado años o siglos de manipulación de la información, olvidar ciertos intereses que benefician a una élite que busca reproducir un sistema que ha logrado silenciar toda una ciudadanía en todo el mundo y sobre todo sacar de nuestra memoria la incitación al consumo eterno de productos banales que satisfacen necesidades creadas por sistema capitalista, deberían ser las prioridades en los neo comunicadores de esta sociedad.

En sí un periodismo que no ha conducido a la sociedad en general a ningún desarrollo, sino mas bien en una sociedad silenciada y falta de la importancia sobre asuntos que en realidad competen.

La prensa no ha motivado en si a que los ciudadanos conozcan sus derechos o a ser participes de sus deberes, en cambio se les ha mediatizado con bombardeado informativos enfocados en el consumo su producto. Ahora bien, la crisis que vive el periodismo y la ciudadanía en general no es fácil de combatirla o por lo menos de proporcionar un antídoto, es aquí donde periodistas del Norte (no de Tulcán por si acaso) han decidido abrir un espacio donde el público pueda ser escuchado.

La voz del pueblo es considerada como una opinión, ya que el hecho de participar de un tema que es de su interés motiva a querer manifestar su punto de vista de los problemas que esta comunidad considera están siendo afectados o beneficiados.

Es importante mencionar que este periodismo está dejando de lado el interés comercial, para poner a consideración los problemas sociales, políticos y económicos que aquejan a la sociedad pero es cuestionable el incentivo a participar en la creación de “opinión pública”. En otras palabras, los periodistas que intentan hacer este ejercicio intentan que la comunicación se desarrolle dentro de un público al que le interese su trabajo para que de esta forma se fomente el nacimiento de opinión pública.

Entonces con un periodismo que maneja la opinión pública hablamos de futuras organizaciones que quieren participar de las acciones que se presentaran en su entorno. La participación reflexión, crítica y autoconciencia de la comunidad vendrá con la actitud que cada uno se vea afectado y así de esta forma se generarán intereses comunes que inciten a la creación de opinión pública con un bien común.

El periodismo público va estar abierto a críticas de los medios masivos que buscan reproducir una sociedad pasiva que no se interese de los problemas y lo que es peor, que no vele por un bien común sino en una sociedad que compite por una individualidad extrema.

“Por que el opinar nos convierte en voz de aliento y hacerlo público nos convierte en héroes”

TEORIA DE LA OPINION PÚBLICA. Niklas Luhmann

Por: Xavier Montero C.

Abundan quienes confunden la opinión pública con las instituciones que la representan, sin reparar en que, como aquí se afirma, es la institución democrática por excelencia. A menudo olvidamos que ella instituye, confiere el poder en los regímenes ejercidos en nombre “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Si no lo recordamos a menudo, cabe el riesgo de que acabemos delegando no sólo la representación, sino también el ejercicio de la soberanía popular en quienes dictan los titulares mediáticos, dirigen los centros de encuestas o acaparan los resultados electorales.

La opinión pública es manipulada por los mismos de siempre, que son aquellos que tienen el poder y generan la información de acuerdo a sus propios intereses limitando de esta manera a la opinión a sus menesteres. En ocasiones esta opinión es simplemente una encuesta que pretende saber cantidades de personas adscriptas a ciertos partidos políticos o a ciertos productos por lo tanto termina en un sí o no de la ciudadanía. Es por esta razón que el pueblo poco participativo en la democracia casi siempre termina dándole el poder aquellos que manipulan la información.

En ocasiones los que manejan el cuarto poder son quienes traducen a su manera la opinión del ciudadano que se hace presente en las encuestas, por lo general las empresas de publicidad son las que dan la información que les interesa vender al empresario. Es impresionante ver cómo cada día la opinión pública ha tomado mayor auge a la vez que es objeto de debates entre miles de personas interesadas en lo que piensan los demás.
La búsqueda constante de información ha llevado a que no se tome en cuenta realmente el parecer de las personas y se ha dado muestra de que se debe responder, tal situación conlleva a pensar que ya no importa propiamente lo que piense la ciudadanía sino lo que hay que vender.

Para Luhmann las sociedades contemporáneas son cada vez más complejas, como consecuencia de la mayor especialización y diversificación funcional. Este proceso creciente podría hacer estallar el propio sistema, en la medida que los individuos perciben cada vez menos dicha complejidad –menos aún la globalización-, teniendo, por tanto, a regirse por criterios muy particulares y minifundistas. Ante esta situación el sistema demanda un mecanismo reductor que canalice las fuerzas centrifugas sicosociales, produciéndose de esta manera las observadas simplificaciones globalizantes.

Es este papel funcional el que le consigna el autor a la opinión pública. A ésta el autor alemán la identifica como un espejo, en la medida en que no es más el reflejo de los pocos observadores. Es decir, como un haz de luz que focaliza y concentra la atención en un escenario. La mirada se concentra en un solo punto, así no sea este relevante, permitiendo que todos compartan un tema en común.

Comenten compañeritos!!!!
María Belén Bueno

LA OPINIÓN PÚBLICA Y LOS IMAGINARIOS SOCIALES


Los estereotipos que nos impone la sociedad en la que vivimos, con el transcurso del tiempo ha provocado que los seres humanos teman ser rechazados por la sociedad, en donde la opinión pública juega un rol muy importante para el desarrollo de la misma, es indispensable que los seres humanos posean ciertas características fundamentales para poder ser aceptados en una sociedad.

Hay que tomar en cuenta que quien nos imponen temor a ser rechazados son los medios de comunicación, ya que como fuentes de información nos dan a conocer la realidad que nosotros mismos no queremos ver, es por esta razón que en muchas ocasiones los propios medios son los que nos dan acceso a costumbres de países desarrollados, las cuales inconscientemente son adquiridas por los seres humanos, quienes dejan a un lado sus verdaderas costumbres por temor a ser criticados por los demás. Sin embargo hay que recalcar que no todas las personas retoman las culturas que nos son impuestas, pudiendo evidenciar que son felices y se sienten aceptados con sus propias culturas y costumbres, esto principalmente se lo puede evidenciar en las comunidades indígenas.

La opinión pública es un medio que hace posible la integración de los grupos humanos, en donde es indispensable la opinión de cada uno de los miembros del grupo, pero no todos dan a conocer su punto de vista por el complejo de ser criticados y rechazados por parte de los demás, el temor de coincidir con los demás se apodera cada vez más de las personas.


Como dice Carolyn Saarni “las emociones tienen la característica de ser emergentes y resultan de la convergencia de diferentes condiciones tales como el escenario social donde se desarrolla, el estado cognitivo del sujeto e inclusive su misma disposición fisiológica”, las disposiciones fisiológicas se convierten en contenidos que son dados como creencias las cuales deben ser asimiladas por las personas, respetando todo lo que le es impuesto, y por ende poniéndolo en práctica en su cotidianidad.
El miedo al aislamiento es un problema que estará presente por mucho tiempo ya que en todas las sociedades los seres humanos poseerán el miedo a ser rechazados del grupo al que pertenecen, sin darse cuenta que ellos mismos son los que se imponen ese miedo porque como podemos ver hoy en día predomina mucho lo que es democracia, la igualdad, y sobre todo la libertad. En donde los seres humanos son libres de pensar, de opinar, y sobre todo de ser quien realmente es, sin la necesidad de que los demás le digan que debe hacer, que debe decir, como debe opinar, cada uno de nosotros somos libres de tomar nuestras propias decisiones, y de mandar sobre nosotros.

Cuando nos demos cuenta de lo importantes que somos en una sociedad, se romperá por completo la dominación por parte de los otros los cuales dejaran de manipularnos por completo en donde nosotros tendremos la voz de mando sobre nosotros mismos, sin la necesidad de que nos digan que hacer, que pensar, y que opinar. Solo ahí se romperán los estereotipos en los que vivimos en la actualidad.

Narcisa Medranda: Opinión Pública: Un espacio para la ciudadania

“La opinión pública no puede hacerse patrimonializándola, convirtiéndola en patrimonio exclusivo. Nadie puede arrogarse la exclusiva de encarnar la opinión pública en régimen de monopolio: sobre ningún asunto, en ningún periodo o contexto histórico, por excepcional que este sea. El potencial inclusivo de la democracia le permite afrontar los retos del cambio social, ya sean de raíz demográfica o tecnológica, perviviendo más tiempo como forma de gobierno. Los nuevos ciudadanos pueden ser integrados, los retos derivados del desarrollo científico o económico abordados con normalidad. La democracia es frágil, pero una vez asentada perdura sin hacerse dura, sin perder flexibilidad.”

Con cuerdo con Grossi cuando dice que la Opinión Pública no debe ser patrimonializada ya que nos pertenece a todos, no es posible pensar que cierto grupo manipule a la opinión Pública de acuerdo a sus propios intereses económicos, manipulando el verdadero sentido de la Opinión, los comunicadores debemos hacer algo para tratar de impedir que la opinión ciudadana sea transformada y no dada a conocer como realmente es o siente el pueblo. Creo necesario reavivar los lugares donde se podía opinar y llevar a consenso la oportunidad de un dialogo que permitía darle voz a los que no tienen voz.

El retorno de la democracia a un país es la urgencia inmediata ya que eso nos permite asentar las bases en la Opinión Pública, es decir, que piensan los ciudadanos de su gobierno, qué hay que cambiar en las estructuras? Y solo así tendremos un gobierno de los ciudadanos y no un gobierno para el gobierno. Los sociólogos, comunicadores y políticos debemos empezar la dura tarea de hacer respetar la Opinión de la ciudadanía, sin manipulaciones. Para Luhmann la opinión pública es la estructura temática de la comunicación pública, en la medida que es esta estructura, común de sentido, la que permite una acción intersubjetiva en un sistema social. Esta posición considera que si bien la opinión pública es un aspecto social, tiene presente las funciones políticas del fenómeno y traduce el consenso de un reconocimiento de sus temas de interés general. Es, en otras palabras la te matización común que permite el diálogo político social.

Y solo desde ese diálogo político social es desde donde se construyen las bases para un gobierno y pueblo que trabaja en democracia.

Narcisa Medranda: La Espiral del Silencio

En todo tipo de relaciones humanas un sujeto -para no encontrarse aislado- puede hasta renunciar a su propio juicio, con lo cual está cumpliendo una condición de la sociedad, con lo cual se refleja el mayor temor del ser: el aislamiento.

Este temor a ser aislado y por ende que se ponga en tela de duda su capacidad mental forma parte integrante, según Noëlle, de los procesos de opinión pública dentro de una sociedad, pues si el individuo no muestra signos de tolerancia e inclusión dentro de su grupo social puede recibir un castigo, con lo cual se deduce que los términos opinión pública, sanción y castigo están estrechamente vinculados.

El sujeto debe tomar en cuenta el momento en que inicia su aislamiento para poder revertirlo, mejor dicho, existen instrumentos que se encargan de recalcarlo definiendo su entorno social, estimulando la distribución de opiniones a favor o en contra de sus pensamientos y evaluando su capacidad de movilización ante las propuestas emitidas por el medio masivo.

La política ha tomado a la televisión como un espacio político privilegiado, mediante el cual los actores toman partido dentro de una sociedad que obliga a sus integrantes a tomar partido dentro de sus intereses, pues comprenden –o manejan en realidad- los preceptos de La Espiral del Silencio sobre la opinión pública, es decir, si el sujeto no toma partido dentro de una u otra opción podría ser considerado excluido dentro de la sociedad (Ironizo: ¿Será por aquella razón que la papeleta de votación es el documento más importante de un ciudadano?), obviamente todo este bagaje de ejercicios represivos se dan gracias a la ayuda del papel de los medios de comunicación mediante dos procesos: la exclusión directa del individuo o el apoyo a un sujeto sin defensa y que a posteriori podría retribuir ese tipo de favores al medio.

En realidad el análisis de este concepto se remite a las prácticas cotidianas del ser humano, desde su apoyo a un modelo democrático de Gobierno hasta el calzar el último modelo Adidas para demostrar su poder adquisitivo, el miedo a sentirse excluído dentro de una sociedad provoca que el sujeto lleve a cabo solamente lo que el grupo social no vaya a sancionar de él, cualquier acción contraria a la mayoría podría tomarse como detonante de un proceso de exclusión.

La opinión pública entonces sería el proceso de aceptar para si la opinión dominante del grupo y someterse a este, tanto en los electores como los postulantes, los comerciantes como los compradores; y es por esto que son los mal llamados “locos” –los que resisten la amenaza de aislamiento- quienes son generadores del proceso cíclico de formación de la opinión pública.
María Belén Bueno

Periodismo cívico o público


El convertirse en entes objetivistas, bombarderos de información y lo que es peor mediadores del comercio por el poder que otorga el trabajar en los medios de comunicación. Eso es un pecado que en la actualidad ha obligado a una sociedad a vivir en el sometimiento informativo, al consumo masivo y lo más triste una sociedad sin voz; con falta de interés en nuestra cotidianidad y alrededor.

Pero dar voz a la ciudadanía no es dejar decir lo que quieran. Un vivo caso fue las páginas del diario Últimas Noticias que dedicó unas planas al periodismo barrial, que en realidad se convirtió en el chismoso de los barrios de la ciudad de Quito. Los periodistas lograron incrementar las ventas para sus dueños, pero nunca se llegó a obtener una opinión pública por parte de un barrio interesado en un bien común.

Entonces se habla que debe existir una mayor participación por parte de la comunidad con fines colectivos que se puedan hacer una correcta opinión pública. De este modo se pude garantizar que la comunicación esta bien, que la organización esta bien. Que existe un trabajo colectivo que compromete a todos quienes opinan y participan de este proceso.

La nueva forma de hacer periodismo necesitará planificar una estrategia para poder llegar a esa gente que ha perdido la esperanza en los medios masivos de comunicación. Se debe demostrar que no existe una manipulación de información, que no existe intereses en que la gente alce su voz de opinión. Solamente así los periodistas que buscan lograr una aceptación de su nuevo trabajo.

Conseguir un público participativo que se concierna de su alrededor, de lo que pasa en su cotidianidad y que reflexione de los temas que en realidad consideran importantes va ser un reto para este periodismo cívico o público.

Si bien es cierto que es difícil lograr ese grupo de personas es también importante mencionar que con los temas que se traten este periodismo público conseguirá fomentar a los ciudadanos un gran incentivo para adquirir una reflexión de lo que pasa en la comunidad, con el barrio, con el vecino etc.

Sólo de esta forma se puede garantizar una opinión pública que en verdad vela por los intereses de todos y que tienen bien claros sus objetivos para conseguir beneficios o simplemente para opinar si esta bien o mal la forma en como quieren manejar su cotidianidad y el espacio donde han convivido por toda su vida.

El periodismo público tendrá que luchar contra una historia negra del periodismo tradicional, pero es mejor sufrir rechazos en los primeros pasos y lograr una sociedad con voz de aliento toda una eternidad.

Narcisa Medranda: El Periodismo Cívico o Público

Periodismo cívico o público


El periodismo desde su inicio ha tenido una influencia en la sociedad es fácil ver la incidencia que ha tenido en el ámbito político, social y principalmente en el económico. Es decir la opinión se convirtió en una información manipuladora que buscaba un fin comercial que se ponía en manifiesto y con gran aceptación del sistema capitalista.

A esto se suma la falta de credibilidad de los medios de comunicación en gran parte de su existencia. Esta crisis se ha manifestado en los periodistas en todas las partes del mundo, ya que sus escritos informativos únicamente llevaban información para un público que muchas veces no existía y que tan sólo veían, leían y escuchaban las noticias para enterarse de los aspectos comerciales que estos traen.

Sin duda la preocupación de no poseer una opinión acerca de su trabajo condujo a personas como Robert Macneil a interesarse sobre la opinión pública de los lectores de artículos que él escribía. De este modo indujo a la ciudadanía a que participara de los problemas que tenían en sus alrededores y en especial de su convivir diario.

Este ejemplo es tomado por otros medios de información y se empieza a dar voz al público. Que de una u otra manera estaba ejerciendo su derecho de opinar sobre temas que en realidad tienen interés para estos. Así es como el periodismo público o cívico se empieza a abrir campo y en realidad tiene una buena acogida.

Entonces, podemos hablar de un periodismo que cresa su público, pero que sobre todo se interesa por crear ciudadanos que opinan sobre sus problemas a diario de su molestia sobre manejos políticos a sus alrededores y en su país. De este modo se puede hablar de una ciudadanía participativa de las decisiones que en realidad deberían competir a todos.

La forma de integrar a la gente a estos espacios debería tener una mayor promoción por parte de los periodistas que en verdad quieren llevar a cabo esta nueva opción de periodismo, pero que más bien se convierte en una opinión de la ciudadanía participante en busca de sus derechos y de hacer escuchar sus demandas.

De esta forma podemos decir que la opinión pública de este periodismo está creando un público que en realidad se interesa por el sentir de cada uno de sus participantes, para así fomentar grupos críticos, reflexivos y en especial participativos dentro de la sociedad y de las decisiones que se tomen en todo su entorno.

Dejar de lado la cuestión comercial es un paso importante en este modo de hacer periodismo, porque este ha sido el principal causante de una prensa y periodismo desvalorizado que por sus intereses han perdido el interés y han provocado una ciudadanía que duerme en silencio y sin despierta sin ganas de hablar.
María Belén Bueno

TEORIA DE LA OPINIÓN PUBLICA

La prensa, los sondeos y las urnas son los medios, nunca los fines, de una democracia que es deliberativa o no lo es. Porque la democracia constituye un punto de partida, no de llegada. La definen unos valores y unos procedimientos que aseguran un diálogo social continuo, siempre en puntos suspensivos. De ahí que el ideal democrático nunca llegue a realizarse del todo. Por ello mismo, la deliberación colectiva, a través de la cual todos los actores que buscan el poder quieren arrogarse la opinión pública mayoritaria,
carece de punto final. Nadie puede erigirse en representante exclusivo, atemporal y monopólico de la opinión pública. Por eso, cuando con Grossi la definimos como construcción simbólica, la entendemos en el doble sentido del término construcción: como un resultado y un proceso.

Desde el punto de vista de Grossi la Opinión Pública tiene un resultado y un proceso, entendido este desde la democracia situación que no he considerada en el campo de medios, para los sociólogos, comunicadores y políticos, la Opinión Pública es simplemente un medio para alcanzar sus metas, metas consideras como valores a alcanzar, es una pena que en el campo de las encuestas las preguntas se cierren a un si o no de algo, esto solo cierra de alguna manera la opinión del a ciudadanía que busca dar a conocer su punto de vista desde un medio.

En la actualidad los medios son quienes manipula la información según sus propios intereses, es en este sentido que Grossi hace la crítica a los medios y a los grupos de poder que por alcanzar sus propios objetivos apagan la voz de la gente.

Cabe resaltar que la Opinión Pública también es considerada desde los ámbitos políticos como lo asegura Luhmann y Habermas: Luhmann la opinión pública cumple también una función política, pero distinta a la ortigada por Jürgen Habermas. Se convierten en la base de la democracia, pero no por una valoración ética sino por razones pragmáticas, en la medida que una interconexión entre las personas que, por lo menos, tienen ciertos temas básicos que compartir, que en caso contrario, la estructura social carecería. En la percepción luhmaniana los medios y el Parlamento cumplen el papel de ser simplificadores de la complejidad.

Narcisa Mendranda: La Opinion Pública y los Imaginarios Sociales: Hacía una redefinición de la Espiral del Silencio

LA OPINIÓN PÚBLICA Y LOS IMAGINARIOS SOCIALES: HACIA UNA REDEFINICIÓN DE LA ESPIRAL DEL SILENCIO

Narcisa Medranda
En la sociedad en la que vivimos el temor a ser aislados es un factor que se ha ido apoderando del sujeto como causa de los rechazos que usualmente hace la sociedad, el temor al rechazo ha provocado que el hombre adquiera otro tipo de costumbres dejando a un lado su propia cultura y su propio comportamiento, copiando el comportamiento de otras culturas.

En el texto el autor nos plantea lo siguiente “ las personas tenemos un miedo innato al aislamiento, la sociedad amenaza con el aislamiento al individuo que se desvía; como consecuencia de ese miedo, el individuo intenta captar corrientes de opinión; y los resultados de ese cálculo afecta la expresión o el ocultamiento de las opiniones. Sin embargo, estos supuestos se pueden resumir en un solo razonamiento: la opinión pública es entendida como un mecanismo social que hace posible la cohesión y la integración de los grupos humanos”.

El miedo es una construcción social formada por experiencias, cultural, mitos, lenguaje y símbolos, los cuales son establecidos con el fin de controlar a una sociedad para que esta pueda ser aceptada dentro otros grupos sociales, en donde se logra controlar la actitud de cada uno de los miembros.
“Dittus nos plantea que el ser humano biológicamente quiere ser aceptado y teme el rechazo de sus pares tiene una connotación esencialista”.
El hombre es el creador de su propia naturaleza, el es que construye su entorno como él quiera, si quiere lo construye a su modo o al modo que le imponen los demás.
Los medio de comunicación con fuentes de información nos permiten ver lo que está pasando en el mundo, mostrándonos la vida diaria de los individuos, difundiendo nuevos temores en algunas personas, metas y aspiraciones para otras, he incluso dando como alternativa nuevas culturas.

Muchas veces el ser humano no quiere ver la realidad, no quiere ver como realmente es manipulado por parte de una sociedad homogénea que lo único que busca es cambiar la forma de pensar del ser humano, y manejarlo a su antojo, manipulando como más le conviene.
En conclusión la opinión pública y el temor a ser rechazados no son más que imaginarios sociales, creados por las instituciones para poder manejar al pueblo como más le conviene para que de esta manera nadie pueda hacer nada en contra de estas instituciones, estableciendo cierto tipo de reglas que se deben seguir al revés y al derecho para que de esta manera nadie sea aislado de su grupo.
María Belén Bueno

LA ESPIRAL DEL SILENCIO


En la obra “La espiral del silencio” de Elizabeth Noëlle Neumann se plantea que las relaciones humanas en la actualidad están demarcadas por el temor de los sujetos a ser aislados dentro de la misma, esto incluso marca el temor a que se ponga en tela de duda su capacidad mental, y es en ese campo donde se marca el proceso de creación de opinión pública dentro de una sociedad, donde el individuo no postula realmente su opinión, por miedo de ser recriminados por la mayoría, entonces la opinión mayoritaria arbitrariamente se convierte en opinión pública.

La política ha tomado a los medios masivos como plataformas audiovisuales de promoción conciente e inconsciente de sus intereses, con el ideal de que sean los actores de una sociedad a tomar partido dentro de sus intereses, creando para si la opinión pública en la que cual, si, el sujeto no toma partido dentro de las opciones planteadas, este podría ser excluido dentro de la sociedad , por lo cual son los medios de comunicación los encargados de recordar al sujeto que sino está de parte de los generadores de opinión pública no es parte de la sociedad.

Los espacios de entrevistas en medios de comunicación han prostituido al periodismo y lo han representado como “periodismo de opinión” en nuestro país es muy común ver a presentadores de televisión tomar posiciones políticas ante su público con fines políticos, Jorge Ortiz es considerado uno de los principales representantes de los partidos políticos de derecha en el país. Esto como consecuencia de que se han magnificado la presencia de los medios comunicativos en nuestra sociedad.

Somos los neocomunicadores los encargados de clarificar o ante todo de comunicar a la sociedad que estas prácticas son nocivas para el libre ejercicio de la opinión del sujeto, de que las minorías deben poseer un espacio de libertad dentro de un grupo social y que solamente la diversificación de los postulados puede llevar a una convivencia sana dentro de la sociedad.

Por último debemos tomar en cuenta que los actores mediáticos deben ser considerados como tales: “mediáticos” más no incisivos, no escudados en los preceptos de libertad de pensamiento se puede negociar con las realidades de una sociedad ni usarlas para conveniencia neta de mercado; pues, son quienes resisten el tedio mediático y social de la exclusión los generadores de nuevas espirales de opinión pública, donde las minorías pueden convertirse en mayorías y viceversa, siempre impulsadas por el miedo omnipresente de ser apartados de una sociedad y que a su vez, presentan la intencionalidad de ser manipuladoras de poder.

La Opini[on Pública y los Imaginarios Sociales: Hacía una redefinición de la Espiral del Silencio

Narcisa Medranda

En la sociedad en la que vivimos el temor a ser aislados es un factor que se ha ido apoderando del sujeto como causa de los rechazos que usualmente hace la sociedad, el temor al rechazo ha provocado que el hombre adquiera otro tipo de costumbres dejando a un lado su propia cultura y su propio comportamiento, copiando el comportamiento de otras culturas.

En el texto el autor nos plantea lo siguiente “ las personas tenemos un miedo innato al aislamiento, la sociedad amenaza con el aislamiento al individuo que se desvía; como consecuencia de ese miedo, el individuo intenta captar corrientes de opinión; y los resultados de ese cálculo afecta la expresión o el ocultamiento de las opiniones. Sin embargo, estos supuestos se pueden resumir en un solo razonamiento: la opinión pública es entendida como un mecanismo social que hace posible la cohesión y la integración de los grupos humanos”.

El miedo es una construcción social formada por experiencias, cultural, mitos, lenguaje y símbolos, los cuales son establecidos con el fin de controlar a una sociedad para que esta pueda ser aceptada dentro otros grupos sociales, en donde se logra controlar la actitud de cada uno de los miembros.
“Dittus nos plantea que el ser humano biológicamente quiere ser aceptado y teme el rechazo de sus pares tiene una connotación esencialista”.
El hombre es el creador de su propia naturaleza, el es que construye su entorno como él quiera, si quiere lo construye a su modo o al modo que le imponen los demás.
Los medio de comunicación con fuentes de información nos permiten ver lo que está pasando en el mundo, mostrándonos la vida diaria de los individuos, difundiendo nuevos temores en algunas personas, metas y aspiraciones para otras, he incluso dando como alternativa nuevas culturas.

Muchas veces el ser humano no quiere ver la realidad, no quiere ver como realmente es manipulado por parte de una sociedad homogénea que lo único que busca es cambiar la forma de pensar del ser humano, y manejarlo a su antojo, manipulando como más le conviene.
En conclusión la opinión pública y el temor a ser rechazados no son más que imaginarios sociales, creados por las instituciones para poder manejar al pueblo como más le conviene para que de esta manera nadie pueda hacer nada en contra de estas instituciones, estableciendo cierto tipo de reglas que se deben seguir al revés y al derecho para que de esta manera nadie sea aislado de su grupo.
Oscar Peñaherrera

TEORIA DE LA OPINION PÚBLICA

“Los ciudadanos mantenemos vivo un diálogo colectivo del cual los medios, los sondeos y las urnas debieran considerarse tanto una decantación provisional como el motor de más debates. Si no fuese así, la democracia habría muerto. Por fortuna, las urnas no siempre validan las ingenierías electorales basadas en el control de los medios y el monitoreo del “mercado” del voto. Las elecciones y las campañas no apagan, sino que alimentan las disputas; eso sí, sólo las dialécticas.”

Desde esta perspectiva de Grossi se considera que las expectativas de los ciudadanos se mantiene viva gracias a las manifestación de los medios en las campañas, además de que esto permite tener más debates entre los ciudadanos y de alguna manera esto genera una Opinión Pública consensuada que conlleva a que aunque en los medios no se debata si se logra hacer en medio del pueblo.

Las opiniones están ligadas a las tradiciones, valores, perjuicios o modas antes que posturas racionales ligadas a los aspectos políticos-institucionales. En su teoría del Espiral del Silencio señala que las personas están atentas a las opiniones de su entorno para construir la suya. De alguna manera ésta se encuentra dependiente de aquella, basada en el profundo temor al aislamiento, es decir, sometidos a la presencia social. Dicho mecanismo psicosocial está presente en el ambiente del que no puede escapar el individuo. Los que se encuentran en minoría en relación a sus opiniones, las silenciaran antes de recibir y la sensación social.

Es por esto que no se puede permitir que los no lugares terminen con los lugares que generan debates, comportamientos y demás actitudes que conlleva a debatir lo que sucede en los medios de comunicación, siendo este unos de los espacios más privilegiados de la Opinión Pública. Si recordamos los lugares podemos pensar en cuando la abuelita nos conversaba sobre los temas controversiales que ella había visto o escuchado en la radio, cosa que no sucede en la actualidad en los grandes molles.
Oscar Peñaherrera
LA OPINIÓN PÚBLICA Y LOS IMAGINARIOS SOCIALES


Vivimos en un mundo en donde las culturas de cada sociedad han sido dejadas de lado por otras culturas, las cuales son indispensables para que el ser humano no sea aislado del grupo al que pertenece, sin embargo no a todos les importa ser rechazados o criticados por una sociedad. El no ser iguales a los demás tiene un repercusión en el desarrollo de una sociedad porque lo que busca esa sociedad es el homogenizar a todos para poder salir adelante y que las demás sociedades acepten al grupo social sea como sea.
Lo que las personas no nos damos cuenta es de cómo cada grupo social nos manipula y nos cambia nuestra forma de pensar, nuestra forma de ver las cosas y nuestra forma de opinar sobre la realidad en la que vivimos. Lo que buscan al momento de manipularnos es conseguir lo que ellos quieren, es por eso que nos dicen todo lo que debemos hacer. Los medios de comunicación como fuentes de información son los principales manipuladores ya que al momento de darnos a conocer alguna noticia solo nos muestra lo que a ellos les conviene.
El miedo al aislamiento cada vez se va apoderando de las personas, porque el ser humano no desea ser rechazado por los demás, es por esta razón que hace lo que sea necesario para poder ser aceptado en una sociedad, busca que la sociedad no le critique ni le discrimine por su forma de ver el mundo, convirtiéndolo en un ser humano estereotipado.
Las diferencias sociales impuestas años atrás son las culpables de que exista el temor al aislamiento, ya que al momento de dividirla en clases sociales provoco que los seres humanos se sientan más o menos que los demás, siendo el temor del aislamiento una reacción institucional, que sirve para el control social, dando como resultado cuatro factores evidentes en una sociedad; el ser humano teme ser aislado de su grupo al que pertenece, la sociedad lo amenaza de aislarlo al momento en que el individuo no cumpla con lo que le es impuesto, el ser humano adquiere lo que le es impuesto, y el resultado es la expresión o el temor a opinar.
La opinión pública desempeña un rol muy importante en la sociedad, ya que lo que busca es que los seres humanos expresen todo lo que opinan sin temor a nada, pero lamentablemente en el mundo en el que vivimos los medios de comunicación no permiten que el ser humano sea libre al momento de expresarse, porque al momento en que opinan que algo está mal a los medios ya no les gusta y lo comienzan a ver mal.
Hoy en día nos podemos dar cuenta que los medios de comunicación de cierta forma nos manipulan ya que muchas veces nos dicen que debemos decir, que debemos hacer, como nos demos comportar, como debemos pensar, es decir nos manejan como si fuéramos sus títeres.
Oscar Peñaherrera

LA ESPIRAL DEL SILENCIO

La espiral del silencio es un explica las prácticas que realizan los sujetos dentro de una sociedad, en tanto la limitación que tiene a expresar abiertamente sus opiniones en público cuando son parte de una minoría, esto se convierte en un instrumento de control social a los medios masivos de su sociedad pues son sus opiniones las que representan las de la mayoría de la sociedad y lo resguardan de ser rechazado o excluido si su opinión difiere de la consensuada por la sociedad.

Pero, al tomar en cuenta que los generadores de opinión pública tienen las mismas capacidades de quienes se someten a los dictámenes de los primeros, entonces se entiende que existe otro factor que determina quien postula y quien acata, o también quien desacredita a quien postula, este factor es el imaginario concensuado y por tanto producto social.

La espiral del silencio de Noëlle plantea que el principal inconveniente de esta práctica no es eliminar el supuesto miedo planteado como genético hereditario e instintivo, por el contrario es el de acabar con las prácticas de sometimiento basada en imaginarios sociales

Ya en la práctica, el puede hasta renunciar a su propio criterio por el temor a ser aislado y por ende que se ponga en tela de duda su capacidad mental forma parte integrante de los procesos de opinión pública dentro de una sociedad, pues si el individuo no muestra signos de tolerancia e inclusión dentro de su grupo social puede recibir un castigo.

El papel de los medios de comunicación en este proceso se enmarca en la vinculación de la política y los medios masivos como espacios de opinión privilegiado, donde los actores de una sociedad se ven obligados a tomar partido dentro de los intereses de los actores políticos bajo la posibilidad de que el si el sujeto no toma partido dentro de una u otra opción podría ser considerado excluido.

Por otro lado, el planteamiento de la autora es que existen sujetos con cierto tipo de educación, una mayor influencia o solamente individuos altivos sin temor al aislamiento y que se manifiesta sin importarle la opinión pública, con la cual se determinan a la minoría como elementos necesarios de cambio y las mayorías como factores de estabilidad.
Oscar Peñaherrera

Periodismo cívico o público

Considerar a este periodismo como una nueva puerta para contar lo que sucede a diario a cada uno de los habitantes de un lugar, ciudad o país. Es como la prensa tradicionalista mira esta nueva forma de hacer periodismo, donde cada ciudadano puede tomar los temas que en realidad le interesan y que él cree que en verdad le perjudica o beneficia en su convivir diario.

Pero la verdad del surgimiento de este periodismo se debe a que los periodistas se dedicaron a invadir de información a los consumidores de noticias, olvidándose del contacto con la gente, dejando de lado las vivencias de quienes hacen un sector y relegando la voz de quienes provocan noticias de interés común.

Dejar de lado la prensa que impone, manipula y posee toques comerciales para beneficio de sus patrones o propios es un reto para quienes desean manejar esta nueva forma de realizar periodismo.

Conseguir un público que se comprometa ha ejercer su derecho de opinar y a su vez poder llegar al resto de personas para que participen de la opinión pública expresada por quienes habitan el mismo espacio. Volver a convivir con la comunidad va enriquecer a estos periodistas, porque las vivencias del barrio, su cultura, las políticas con que van a manejar sus decisiones incrementará las ganas de participar de la opinión y así conseguir una mayor participación.

Con este convivir de público y periodista se fortalecerá la organización del barrio esto garantiza una mejor estructura que lleve a conseguir los fines propuestos por el colectivo. Además la reflexión, autocrítica y opinión garantiza una mejor comunicación entre el sector así se puede llegar a consensos que planifiquen correctamente la forma en como se quieren conseguir las cosas.

La participación de la ciudadanía del sector será comprometida y esto ayudará al desarrollo del barrio, porque se pueden crear fuentes de trabajo común que ayude manera permanente a los habitantes del barrio.

Porque dar voz a la gente no es llenar de chismes el lugar, sino fomentar la unión y el trabajo para mejorar el espacio donde conviven todos diariamente. Así el periodista crea su público que puede criticar su trabajo y que a su vez puede opinar de la manera de llevar un problema que afecta a la comunidad y porque no decirlo a la sociedad en general no sólo a un sector organizado.

La manera de hacer periodismo esta en manos de los profesionales que poseen ese poder de hablar y está en manos del pueblo instalar su voz de opinión con cada puesta del sol, para que en la noche retumbe en los sueños de todos.

Oscar Peñaherrera

OPINION DE OPINIONES
Cuando se trata de opinión pública, solo los elegidos tienen la palabra. Uno se pregunta: ¿Cuan sabio será esa persona para validar su opinión? Y nos sujetan a su pensamiento como si fuese el único al respecto. Muchas veces utilizamos en nuestro discurso, o escuchamos en otros discursos, el hablar de nosotros y manifestar de forma generalizada la opinión individual, egoísta o caprichosa.

A eso no podemos darle una pluralidad, pero los canales que los llevan a pluralizarlos son los más peligrosos; estamos hablando de medios de comunicación masivos que llevan de lo individual a lo plural. De lo particular y superficial a lo general y vano.

Cuando en las encuestas de opinión se llaman a la conciencia ciudadana, mediante porcentajes, lo único que estamos formando es "adepto". En todo el sentido de esta palabra: "adeptos" que por una mayoría se suman a la corriente. Entonces como podemos hablar de poder de opinión o de "Líderes de opinión" como se definen por allí.

Quien tiene los medios necesarios y suficientes para poder expresarse de forma generalizada, es quien tiene el poder de decidir por los demás. Porque la modernidad de tiempo, no espera la reflexión; sino más bien un mercantilismo de las conciencias. Una especie de barata del criterio de cada persona, que se lleva al mejor postor o al que mejor paga. Como una ruleta de criterios y el que mejor pinta se lleva el mío.

No existe opinión pública, como dice la lectura de Pierre Bourdieu. Y yo sumo a esas palabras, de que si existe opinión, pero no es pública, es privilegiada y manejada. Bajo una mirada de balanceo mental en la ciudadanía, en los jugadores de los medios de comunicación y de las noticias de opinión., que nos llevan de la mano a la peor decisión: sí, yo también estoy de acuerdo.

LA OPINIÓN PÚBLICA Y LOS IMAGINARIOS SOCIALES: HACIA UNA REDEFINICIÓN DE LA ESPIRAL DEL SILENCIO

Me siento apocalíptico:
Vivimos en un mundo lleno de temores, pero el principal temor es el ser rechazados por parte de la sociedad, tenemos miedo a no ser aceptados tal y como somos. Para poder ser aceptados en un grupo social debemos seguir un sin numero de reglamentos que nos son impuestos por las estructuras sociales.

La sociedad actual nos manipula a conveniencia, intenta definir la manera de pensar, sentir y actuar… y nosotros aceptamos someternos a esto por el miedo instintivo –o no- a ser parte del otro grupo, el de las minorías excluidas, es por aquel lado que la opinión que emitimos tiende a ser similar o mayormente compatible con la que representa a la mayoría.

Punto neurálgico: ¿Qué mismo es esto del miedo?

Según la RAE (www.rae.es para compaginar con el medio en el que escribo) es m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario, y con la definición de “imaginario” es la que ponemos en discusión, puesto que según la Teoría del Espiral del Silencio propuesta por Noëlle el miedo es un imaginario social construido por las instituciones (medios masivos principalmente en este caso) bajo la premisa de que si no son aceptadas pueden ser aisladas del grupo social.

Carolyn Saarni establece que “las emociones tienen la característica de ser emergentes y resultan de la convergencia de diferentes condiciones tales como el escenario social donde se desarrolla, el estado cognitivo del sujeto e inclusive su misma disposición fisiológica”, las disposiciones fisiológicas se convierten en contenidos que son dados como creencias las cuales deben ser asimiladas por las personas, respetando todo lo que le es impuesto, y por ende poniéndolo en práctica en su cotidianidad.

El miedo al aislamiento es un problema que solo se resolverá el momento en que cada sujeto tome cuenta de que los medios son manipuladores, también cuando se den las garantías necesarias de que no existiría castigos ni salvaciones para los que contrapongan las opiniones públicas.

Se que no es Taringa, pero comenten sobre este ensayo dear classmates... ;)

Por: Xavier Montero C.