viernes, 13 de noviembre de 2009

Narcisa Medranda: La Espiral del Silencio

En todo tipo de relaciones humanas un sujeto -para no encontrarse aislado- puede hasta renunciar a su propio juicio, con lo cual está cumpliendo una condición de la sociedad, con lo cual se refleja el mayor temor del ser: el aislamiento.

Este temor a ser aislado y por ende que se ponga en tela de duda su capacidad mental forma parte integrante, según Noëlle, de los procesos de opinión pública dentro de una sociedad, pues si el individuo no muestra signos de tolerancia e inclusión dentro de su grupo social puede recibir un castigo, con lo cual se deduce que los términos opinión pública, sanción y castigo están estrechamente vinculados.

El sujeto debe tomar en cuenta el momento en que inicia su aislamiento para poder revertirlo, mejor dicho, existen instrumentos que se encargan de recalcarlo definiendo su entorno social, estimulando la distribución de opiniones a favor o en contra de sus pensamientos y evaluando su capacidad de movilización ante las propuestas emitidas por el medio masivo.

La política ha tomado a la televisión como un espacio político privilegiado, mediante el cual los actores toman partido dentro de una sociedad que obliga a sus integrantes a tomar partido dentro de sus intereses, pues comprenden –o manejan en realidad- los preceptos de La Espiral del Silencio sobre la opinión pública, es decir, si el sujeto no toma partido dentro de una u otra opción podría ser considerado excluido dentro de la sociedad (Ironizo: ¿Será por aquella razón que la papeleta de votación es el documento más importante de un ciudadano?), obviamente todo este bagaje de ejercicios represivos se dan gracias a la ayuda del papel de los medios de comunicación mediante dos procesos: la exclusión directa del individuo o el apoyo a un sujeto sin defensa y que a posteriori podría retribuir ese tipo de favores al medio.

En realidad el análisis de este concepto se remite a las prácticas cotidianas del ser humano, desde su apoyo a un modelo democrático de Gobierno hasta el calzar el último modelo Adidas para demostrar su poder adquisitivo, el miedo a sentirse excluído dentro de una sociedad provoca que el sujeto lleve a cabo solamente lo que el grupo social no vaya a sancionar de él, cualquier acción contraria a la mayoría podría tomarse como detonante de un proceso de exclusión.

La opinión pública entonces sería el proceso de aceptar para si la opinión dominante del grupo y someterse a este, tanto en los electores como los postulantes, los comerciantes como los compradores; y es por esto que son los mal llamados “locos” –los que resisten la amenaza de aislamiento- quienes son generadores del proceso cíclico de formación de la opinión pública.

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