Paúl Freire
Nuestra libertad acaba donde comienza la del otro[1], esta frase nos deja muy claro el que no somos completamente libres de hacer o decir lo que queramos, puesto que tenemos que respetar al otro, su espacio, su opinión, etc., esto nos olvidamos muchas veces, sea consciente o inconscientemente, afectando al otro por lo que hacemos o decimos, en el caso de los políticos y los periodistas en muchos casos se lo hace conscientemente.
Cuando el presidente correa agredió verbalmente a una periodista catalogándola como “gordita horrorosa” la prensa y el público censuro, critico terriblemente al presidente, y cuando los medios agreden al gobierno o al presidente, no hay quien diga nada.
Políticos y periodistas están jugando a las quemadas, donde un bando lanza una pelota cargada de groserías, mentiras, e interés político-económicas, y el otro bando la recibe y vuelve a lanzar cargada con el doble de mentiras, groserías e interés y después se tratan de quemar el uno al otro para limpiar su culpa y quedar victoriosos con su ganancia respectiva.
Este vaivén de los periodistas y políticos tienen al público en la mitad de la cancha de juego, que es en lo que se ha convertido, si el gobierno arremete contra los medios de comunicación estos devuelven el golpe con el triple de contenido, quedando uno de los dos bandos como victimas ante el público.
En la actualidad el país está viviendo una crisis muy fuerte con el gobierno y los periodistas, se agraden fuertemente causando caos e incertidumbre en el público, ahora los medios acusan al gobierno de que no hay libertad de expresión. Estos están manipulando el concepto verdadero de la libertad de expresión, para justificar sus actos, la libertad de expresión no quiere decir que se puede agredir con libertad a las personas, al público sino decir la verdad, informar lo que es y no lo que conviene, incluso eso es parte de la democracia.
En el texto se habla de que la opinión pública parte con la democracia, pero de qué democracia y de qué opinión pública podemos hablar en la actualidad que vivimos?. El país y el mundo entero tiene que cambiar la forma de mirar las cosas, en nuestro país, tenemos que dejar de actuar como simple auditorio, y debemos ser parte del público activo, dinámico, donde ayudemos al progreso y cambio del país, de sus gobernantes y de la forma de hacer periodismo.
Cuando el presidente correa agredió verbalmente a una periodista catalogándola como “gordita horrorosa” la prensa y el público censuro, critico terriblemente al presidente, y cuando los medios agreden al gobierno o al presidente, no hay quien diga nada.
Políticos y periodistas están jugando a las quemadas, donde un bando lanza una pelota cargada de groserías, mentiras, e interés político-económicas, y el otro bando la recibe y vuelve a lanzar cargada con el doble de mentiras, groserías e interés y después se tratan de quemar el uno al otro para limpiar su culpa y quedar victoriosos con su ganancia respectiva.
Este vaivén de los periodistas y políticos tienen al público en la mitad de la cancha de juego, que es en lo que se ha convertido, si el gobierno arremete contra los medios de comunicación estos devuelven el golpe con el triple de contenido, quedando uno de los dos bandos como victimas ante el público.
En la actualidad el país está viviendo una crisis muy fuerte con el gobierno y los periodistas, se agraden fuertemente causando caos e incertidumbre en el público, ahora los medios acusan al gobierno de que no hay libertad de expresión. Estos están manipulando el concepto verdadero de la libertad de expresión, para justificar sus actos, la libertad de expresión no quiere decir que se puede agredir con libertad a las personas, al público sino decir la verdad, informar lo que es y no lo que conviene, incluso eso es parte de la democracia.
En el texto se habla de que la opinión pública parte con la democracia, pero de qué democracia y de qué opinión pública podemos hablar en la actualidad que vivimos?. El país y el mundo entero tiene que cambiar la forma de mirar las cosas, en nuestro país, tenemos que dejar de actuar como simple auditorio, y debemos ser parte del público activo, dinámico, donde ayudemos al progreso y cambio del país, de sus gobernantes y de la forma de hacer periodismo.
[1] Giorgio Grossi, La opinión pública Teoría del campo demoscópico
No hay comentarios:
Publicar un comentario