En base al texto: La opinión pública no existe. De Pierre Bordieu.
Por Isabel Paredes
Numerosos fenómenos y cambios dentro de la vida social son referidos a los cambios en la opinión publica. Los fenómenos sociales y sobretodo los políticos son evaluados a través de los climas de opinión. Pero, ¿que mismo es esto de la opinión publica? Para responder esta pregunta debemos remitirnos a la manera en que conocemos la opinión publica sobre un tema determinado. Los sondeos de opinión pretenden darnos este conocimiento, éstos muestran en porcentajes y estadísticas el estado de la opinión publica, es decir que punto de vista tiene la gente sobre determinados aspectos. Este proceso constituye en si un problema para determinar si realmente los datos obtenidos reflejan una “opinión publica”, ya que siempre responderán a los intereses de quien pregunte o elabore el sondeo y además en este proceso se generalizan y omiten las diferencias e interrelaciones diversas entre los individuos y el contexto social.
Citando a Pierre Bourdieu en su texto “La opinión pública no existe”, podemos afirmar que la opinión publica que pretenden reflejar los sondeos de opinión “…es un simple y puro artefacto cuya función es disimular que el estado de la opinión en un momento dado es un sistema de fuerzas, de tensiones, y que no hay nada más inadecuado para representar el estado de la opinión que un porcentaje” .
El poder necesita que se legitimen opiniones generalizadas en la población para mantener el dominio de las situaciones. Así la opinión pública es un instrumento, una construcción social que sirve para la acción política y que se forma únicamente como un artificio a partir de sondeos y encuestas de opinión para legitimar aspectos desde el poder.
Así, las encuestas de opinión buscan generalizar o presentar un promedio de las opiniones, que como afirma el autor, omite las relaciones de fuerzas y las diferencias de clase que determinan una opinión u otra frente a un tema determinado. Los sondeos de opinión quieren “constituir la idea de que existe una opinión pública unánime y, así, legitimar una política y reforzar las relaciones de fuerza que la sostienen o la hacen posible” . Así producen la ilusión del consenso, partiendo de la suposición de que todos deberían tener una opinión, sumando en porcentajes opiniones que suponen “tienen el mismo peso”, formulando la hipótesis de que hay consenso sobre los problemas y manipulando de esta manera todo resultado.
Parte de este “efecto de consenso” que plantea Bordieu se evidencia en que en el análisis de datos obtenidos de un sondeo se ignora a los que no han contestado, lo mismo que sucede en la evaluación de una consulta electoral con los blancos y los nulos, se omiten en los resultados centrado la atención y comparando los resultados de opinión de los que si lo han hecho, generalizando de esta manera una opinión que aparenta ser mayoritaria pero no lo es.
Bordieu intenta develar los mecanismos sociales que producen la opinión pública, partiendo del problema de la naturaleza de las respuestas en un sondeo de opinión, es decir del principio a partir del cual se producen dichas respuestas. Con este fin, otro de los problemas que menciona el autor y que es valido para determinar si la opinión publica es meramente un instrumento de la acción política, es que comúnmente se confunden en los sondeos la cuestión ética en cuestión política, en sus palabras, “uno de los efectos de la encuesta consiste en transformar respuestas éticas en respuestas políticas por el simple efecto de imposición de la problemática” .
El autor nos habla de un proceso fundamental en los individuos para que produzcan una opinión, el “ethos de clase”, es decir “un sistema de valores implícitos que las personas han interiorizado desde la infancia y a partir del cuál generan respuestas a problemas extremadamente distintos”
El mecanismo que tienen los sondeos de opinión para generar esta “artificial” opinión publica se centra en el hecho de que las preguntas que se elaboran no son planteadas realmente a todas las personas interrogadas, y en el hecho de que no se interpretan las respuestas en relación a las diferentes categorías de encuestados. Las encuestas de opinión cumplen el error de suponer una rigurosa objetividad con el fin de tomar una posición neutral, pero en realidad lo que logran es alejarse mas de una correcta interpretación de la realidad, ya que se da a los individuos parámetros que en su mayoría los alejan de sus situación real y cotidiana.
Las encuestas de opinión que basan nuestro conocimiento sobre el estado de la opinión publica, no son mas que artefactos creados por el poder que tratan a la opinión publica como una simple suma de opiniones individuales, opiniones aisladas sin tomar en cuenta el juego de tensiones, intereses e interrelaciones que forma parte de la opinión. En palabras del autor: “las opiniones son fuerzas y las relaciones entre opiniones son conflictos de fuerza entre los grupos”
Afirmo para concluir que, a mi modo de ver, la opinión publica es indiscutiblemente una construcción e instrumento que sirve al poder para legitimarse o mantenerse. A demás la opinión que se vuelve opinión publica y no solo creencia o punto de vista, es la opinión que tiene más peso. Los grupos de presión, es decir los grupos de poder logran movilizar opiniones en función de intereses determinados, y los sondeos de opinión formulan preguntas en base a opiniones ya establecidas. Por lo tanto la opinión publica en la acepción producto de los sondeos de opinión, es una opinión que no existe.
Por Isabel Paredes
Numerosos fenómenos y cambios dentro de la vida social son referidos a los cambios en la opinión publica. Los fenómenos sociales y sobretodo los políticos son evaluados a través de los climas de opinión. Pero, ¿que mismo es esto de la opinión publica? Para responder esta pregunta debemos remitirnos a la manera en que conocemos la opinión publica sobre un tema determinado. Los sondeos de opinión pretenden darnos este conocimiento, éstos muestran en porcentajes y estadísticas el estado de la opinión publica, es decir que punto de vista tiene la gente sobre determinados aspectos. Este proceso constituye en si un problema para determinar si realmente los datos obtenidos reflejan una “opinión publica”, ya que siempre responderán a los intereses de quien pregunte o elabore el sondeo y además en este proceso se generalizan y omiten las diferencias e interrelaciones diversas entre los individuos y el contexto social.
Citando a Pierre Bourdieu en su texto “La opinión pública no existe”, podemos afirmar que la opinión publica que pretenden reflejar los sondeos de opinión “…es un simple y puro artefacto cuya función es disimular que el estado de la opinión en un momento dado es un sistema de fuerzas, de tensiones, y que no hay nada más inadecuado para representar el estado de la opinión que un porcentaje” .
El poder necesita que se legitimen opiniones generalizadas en la población para mantener el dominio de las situaciones. Así la opinión pública es un instrumento, una construcción social que sirve para la acción política y que se forma únicamente como un artificio a partir de sondeos y encuestas de opinión para legitimar aspectos desde el poder.
Así, las encuestas de opinión buscan generalizar o presentar un promedio de las opiniones, que como afirma el autor, omite las relaciones de fuerzas y las diferencias de clase que determinan una opinión u otra frente a un tema determinado. Los sondeos de opinión quieren “constituir la idea de que existe una opinión pública unánime y, así, legitimar una política y reforzar las relaciones de fuerza que la sostienen o la hacen posible” . Así producen la ilusión del consenso, partiendo de la suposición de que todos deberían tener una opinión, sumando en porcentajes opiniones que suponen “tienen el mismo peso”, formulando la hipótesis de que hay consenso sobre los problemas y manipulando de esta manera todo resultado.
Parte de este “efecto de consenso” que plantea Bordieu se evidencia en que en el análisis de datos obtenidos de un sondeo se ignora a los que no han contestado, lo mismo que sucede en la evaluación de una consulta electoral con los blancos y los nulos, se omiten en los resultados centrado la atención y comparando los resultados de opinión de los que si lo han hecho, generalizando de esta manera una opinión que aparenta ser mayoritaria pero no lo es.
Bordieu intenta develar los mecanismos sociales que producen la opinión pública, partiendo del problema de la naturaleza de las respuestas en un sondeo de opinión, es decir del principio a partir del cual se producen dichas respuestas. Con este fin, otro de los problemas que menciona el autor y que es valido para determinar si la opinión publica es meramente un instrumento de la acción política, es que comúnmente se confunden en los sondeos la cuestión ética en cuestión política, en sus palabras, “uno de los efectos de la encuesta consiste en transformar respuestas éticas en respuestas políticas por el simple efecto de imposición de la problemática” .
El autor nos habla de un proceso fundamental en los individuos para que produzcan una opinión, el “ethos de clase”, es decir “un sistema de valores implícitos que las personas han interiorizado desde la infancia y a partir del cuál generan respuestas a problemas extremadamente distintos”
El mecanismo que tienen los sondeos de opinión para generar esta “artificial” opinión publica se centra en el hecho de que las preguntas que se elaboran no son planteadas realmente a todas las personas interrogadas, y en el hecho de que no se interpretan las respuestas en relación a las diferentes categorías de encuestados. Las encuestas de opinión cumplen el error de suponer una rigurosa objetividad con el fin de tomar una posición neutral, pero en realidad lo que logran es alejarse mas de una correcta interpretación de la realidad, ya que se da a los individuos parámetros que en su mayoría los alejan de sus situación real y cotidiana.
Las encuestas de opinión que basan nuestro conocimiento sobre el estado de la opinión publica, no son mas que artefactos creados por el poder que tratan a la opinión publica como una simple suma de opiniones individuales, opiniones aisladas sin tomar en cuenta el juego de tensiones, intereses e interrelaciones que forma parte de la opinión. En palabras del autor: “las opiniones son fuerzas y las relaciones entre opiniones son conflictos de fuerza entre los grupos”
Afirmo para concluir que, a mi modo de ver, la opinión publica es indiscutiblemente una construcción e instrumento que sirve al poder para legitimarse o mantenerse. A demás la opinión que se vuelve opinión publica y no solo creencia o punto de vista, es la opinión que tiene más peso. Los grupos de presión, es decir los grupos de poder logran movilizar opiniones en función de intereses determinados, y los sondeos de opinión formulan preguntas en base a opiniones ya establecidas. Por lo tanto la opinión publica en la acepción producto de los sondeos de opinión, es una opinión que no existe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario