GISELA MONTUFAR
¿ESPIRAL DEL SILENCIO?
Vivimos en un mundo donde el poderoso y con la complicidad de los medios de comunicación buscan modificar la ideología del débil sin importar los efectos que este pueda tener en su vida con el pasar del tiempo.
Estamos inmersos en una sociedad envuelta en un contexto lleno de miedos, represiones, sentimientos que llevan consigo un gran significado simbólico construido por la misma sociedad, donde el que piense diferente y quiera romper ese sistema corre el riesgo de quedar fuera y aislada por los mismos de su clase. Eso es la famosa Opinión Pública, un contexto donde el “qué dirán las demás personas” es parte de nuestra cultura ecuatoriana y del cual muchos de nosotros tenemos miedo de ser rechazado al realizar un acto fuera de lo común.
Noelle-Neumann entiende la opinión pública como un tribunal, ante quien el individuo debe comportarse correctamente. O sea, una “inferencia”. Así como muchos otras construcciones teóricas, la idea de ojo público no puede ser corroborada mediante alguna prueba objetiva que demuestre su existencia. Es decir, se nos ha enseñado que nuestro comportamiento es juzgado continuamente por un ojo censor, que aprueba o desaprueba lo que hacemos en público.
Por otra parte, los medios de comunicación cumplen un papel importante al mostrar un ambiente de opinión pública, donde es claro darnos cuenta cuales son aquellos que presentan una postura dominante. Además, con la globalización y los mass medias hemos podido percibir lo que ocurre en todo el mundo por medio de los programas televisivos, afectando en los receptores sus emociones, ideologías, entre otros.
Puedo decir que los medios de comunicación tienen en sus manos, el cambio de una sociedad en el desarrollo o como pueden seguir haciendo uso de su poder para fines particulares.
¿ESPIRAL DEL SILENCIO?
Vivimos en un mundo donde el poderoso y con la complicidad de los medios de comunicación buscan modificar la ideología del débil sin importar los efectos que este pueda tener en su vida con el pasar del tiempo.
Estamos inmersos en una sociedad envuelta en un contexto lleno de miedos, represiones, sentimientos que llevan consigo un gran significado simbólico construido por la misma sociedad, donde el que piense diferente y quiera romper ese sistema corre el riesgo de quedar fuera y aislada por los mismos de su clase. Eso es la famosa Opinión Pública, un contexto donde el “qué dirán las demás personas” es parte de nuestra cultura ecuatoriana y del cual muchos de nosotros tenemos miedo de ser rechazado al realizar un acto fuera de lo común.
Noelle-Neumann entiende la opinión pública como un tribunal, ante quien el individuo debe comportarse correctamente. O sea, una “inferencia”. Así como muchos otras construcciones teóricas, la idea de ojo público no puede ser corroborada mediante alguna prueba objetiva que demuestre su existencia. Es decir, se nos ha enseñado que nuestro comportamiento es juzgado continuamente por un ojo censor, que aprueba o desaprueba lo que hacemos en público.
Por otra parte, los medios de comunicación cumplen un papel importante al mostrar un ambiente de opinión pública, donde es claro darnos cuenta cuales son aquellos que presentan una postura dominante. Además, con la globalización y los mass medias hemos podido percibir lo que ocurre en todo el mundo por medio de los programas televisivos, afectando en los receptores sus emociones, ideologías, entre otros.
Puedo decir que los medios de comunicación tienen en sus manos, el cambio de una sociedad en el desarrollo o como pueden seguir haciendo uso de su poder para fines particulares.
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