lunes, 18 de enero de 2010

Una Cumbre que no llegó a la cima… Copenhague

Por Karla León.
Tras la culminación de la cumbre mundial sobre cambio climático, son débiles los resultados. Es notorio en lo económico el potencial aporte que pueden realizar los países industrializados y, cabe recalcar, culpables de la mayor parte de las emisiones, pero no se estableció algo concreto en el tema de la reducción de las emisiones, es decir lo más trascendental, porque si no se soluciona eso de nada servirá el dinero, lo primordial son las políticas para las cuales se podrá ejecutar una solución con los recursos. Este tema se dejo suspendido hasta el 2010, en que supuestamente se establecerá una nueva Cumbre en México que definirá las estrategias a llevarse a cabo.
Es una gran decepción lo que sucedió en Copenhague, porque al parecer tomaron simplemente la decisión más fácil y una vez más nos excluyeron por considerarnos “en desarrollo”, y lo peor es que ni si quiera se sabe bien a qué acuerdo se llegó.
China que se opone a la inspección sobre sus emisiones no colabora, pues sabe que es uno de los países que más contamina y su deuda ambiental sería gigantesca. Pero al menos se sabe que EE.UU. y la Unión Europea colaborarán con dinero para los países más vulnerables ante esta crisis ambiental, eso se sabrá en febrero, pero de todas formas, a pesar de que esa ayuda económica es favorable, lo mejor sería actuar preventivamente, antes que tratar de combatir las consecuencias de lo que ya hemos hecho o haremos, sería mejor ahorrarnos todas esas consecuencias y cambiar de una vez el estilo de vida del humano moderno.
Los miembros de la Unión Europea están siendo demasiado conformistas al decir que lo logrado en Copenhague es “mejor que nada”, me parece demasiado mediocre pensar que una cumbre de ese calibre presente resultados tan vagos. Para poder llegar a establecer una verdadera solución ante la inminente crisis ambiental que vive el planeta entero, es necesario que se tomen en cuenta a todos los países para poder llegar a un consenso.
Se debió ir más allá porque estamos el tema del medio ambiente es actualmente una bomba de tiempo que está a punto de explotar y nadie hace nada, se está velando por intereses particulares, todos quieren hacer algo pero no están dispuestos a salir afectados económicamente. En especial las grandes potencias.
Las críticas que surgen tras la culminación de Copenhague son validas, pues toda la humanidad esperaba mucho más. Al parecer la Cumbre fue monopolizada por las grandes potencias y esto ofuscó a varios dirigentes de Estado que asistieron con toda la disposición de construir un acuerdo vinculante que ayude a bajar las emisiones de CO2, pero se toparon con una malla de obstáculos que no dejaron que Copenhague de los resultados esperados. En Latinoamérica principalmente han surgido varias de estas críticas, porque no se nos permitió participar lo suficiente.
Ahora solo nos queda esperar que en el 2010 se configure en realidad un acuerdo que logre mejorar el trato que le damos al planeta, pues es urgente que hagamos algo grande al respecto, ya no podemos darnos el lujo de seguirlo aplazando.

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