lunes, 18 de enero de 2010

EL MUNDO PUSO SU ATENCIÓN EN COPENHAGUE

POr Paúl Freire

La cumbre de Copenhague, forma parte de una serie de reuniones internacionales contra el cambio climático que se vienen realizando desde hace más de quince años.
El pasado 7 de diciembre en Copenhague, ciudad de Dinamarca, se dio inicio a la XV Cumbre Mundial sobre el cambio climático y que terminó el 18 del mismo mes, con el cual dejó en obsoleto al Protocolo de Kioto realizado en el año de 1997.
Tras finalizar la tan anhelada Cumbre del Cambio Climático de la ONU celebrada en Copenhague y que estuvo en la mira de todo el mundo no se llegó a un acuerdo. Pero lo que resaltó fue la división, la falta de solidaridad, la prepotencia de las naciones industrializadas sobre el resto del mundo.

Ya que los líderes de las naciones ricas fueron a Copenhague a defender los intereses de sus corporaciones y la forma de vida, basada en el alto consumo y gasto energético, de sus ciudadanos. Durante esta reunión no hubo ninguna consideración en las discusiones previas de los paneles de expertos ni las opiniones de los países emergentes. El texto, pergeñado por los poderosos, ha sido un formalismo vago, confuso, sin orden ni cronograma, abierto a todo tipo de interpretaciones y burla.

Cabe señalar que si algo se puso en evidencia, es que se ha intensificando la “guerra que los países ricos han desatado contra los países pobres, sometiéndolos a sus intereses; a la destrucción de sus recursos naturales, a la apropiación de su biodiversidad y control alimentario, a la contaminación y los cambios climáticos que provocan el efecto invernadero que afecta la vida y desarrollo de los pueblos.


Tras la extensa reunión en la capital danesa, tras la feroz represión de la policía a los activistas y representantes de ONGS, tras la prepotencia y el desprecio a los líderes de las naciones en desarrollo, el Tercer Mundo tiene hoy más claro el panorama de cuáles son los objetivos e intereses del mundo industrializado y cómo la fuerza y el peso del dinero transparentaron la verdadera estructura de las relaciones políticas internacionales.

No se trata sólo de frenar las emisiones y la producción industrial para evitar el efecto invernadero. Es necesaria una visión y análisis holístico para comprender la situación que afecta a gran parte de la humanidad y que provocará el aumento del hambre y el desequilibrio planetario, la falta de agua, la pérdida de la biodiversidad y la deforestación, la propagación de los monocultivos y degradación de los suelos y el uso intensivo de los agroquímicos tóxicos.


La verdad es que el sistema capitalista desde que fu implantado en Sudamérica a traído consigo varias repercusiones a nuestros países, donde los países con poder económico han hecho de nuestros tesoros sus riquezas y sin importar el deterioro del planeta han saqueado a su voluntad. Es por esto que ahora hay que preguntar a los países industrializados si acaso es la solución el dinero, como ofrecen dar a los países que han sido los más afectados por el cambio climático, o salvaguardar la vida de las especies que son los dueños de nuestro planeta.

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