Por: ISABEL PAREDES
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se llevó a cabo en Copenhague-Dinamarca del 7 al 18 de diciembre, para muchos fue un entero fracaso. Y esto está muy bien fundado, los principales objetivos de la cumbre, cómo el de evitar que de aquí a 2050 la temperatura media del planeta aumente en más de dos grados, no se cumplieron. La cumbre terminó con un acuerdo que no da esperanza alguna al planeta de que la situación mejore realmente, los principales responsables de la situación climática global no se responsabilizaron de la manera esperada y asumieron ambiguamente su deuda con el mundo.
Antes o después de la cumbre, el problema nunca fue sencillo. Y en realidad la situación no cambiará por el acuerdo al que llegaron en ésta. La cumbre en sí, no fue más que un acuerdo de los poderes de las clases gobernantes, en las qué, como ya se sabe comúnmente, siempre prima el interés económico y mantener el sistema explotador de la naturaleza y del hombre, su interés es que prevalezca el sistema capitalista y la lógica de mercado y consumo. Por otro lado no existió nunca una comunicación clara desde el pueblo hacia los que estuvieron representando al mundo a puertas cerradas en Copenhague. La voz del pueblo fue callada y reprimida violentamente, excluyendo a las organizaciones y movimientos de la toma de decisiones.
El pesimismo sobre los resultados es evidente pero no ha que ver solo el un lado de la moneda, la Cumbre también significó la movilización de miles de personas que se han consolidado como un nuevo movimiento mundial activista en defensa del mundo y del ambiente. También existe el pueblo de cada país; detrás de cada gobierno existe una gran población que aún hoy es explotada, y que en su mayoría no esta de acuerdo con el actual sistema económico mundial que nos ha llevado a este punto. Las manifestaciones masivas que se dieron en Copenhague y la movilización que ha provocado esta cumbre a nivel mundial es un claro reflejo de esto.
Existe hoy mas que nunca titilante la invitación a unirnos a miles de activistas en todo el mundo, la iniciativa de tomar conciencia sobre una realidad penosa y a adquirir un compromiso de lucha contra este gran problema que nos afecta a todos. Un nuevo ciclo de luchas sociales se ve abrirse ante nuestros ojos, es hora de tomar la acción, y apoyar a miles de personas que luchan día a día para que el mundo no sea dominado por los intereses económicos de las potencias. El problema ambiental abrirá los ojos de cientos de personas que viven la explotación y que son excluidos de todas las decisiones para que, por medio de la lucha conjunta nos podamos hacer oír. Es necesario un cambio radical del modelo económico hegemónico, eso es indiscutible, de otra manera el capitalismo terminará por acabar con lo ultimo que nos queda, es la única manera de que pueda mejorar la situación, la salud y vida humana y de la madre tierra se ha puesto en absoluto peligro y vulnerabilidad por la lógica de mercado que de seguir existiendo acabara por completo con la vida.
Las voces de los excluidos de la cumbre, de los explotados, miles de personas que viajaron de todo el mundo hacia el lugar y que de manera pacifica y creativa se querían hacer oír por el mundo entero una vez más quieren ser calladas por el poder y el sistema dominante, pero esta vez no, a mi modo de ver es la oportunidad para que la gente despierte y se de cuenta que si no se hace nada desde cada uno de nosotros otro mundo no va a ser posible.
¿Se podía esperar más de una cumbre de los gobernantes, empresarios y negociantes oportunistas del mundo entero?, más aun al ver que se excluían represivamente de la cumbre a todas las organizaciones y movimientos del mundo entero. No, no se podía esperar más y lo que se ha perdido no es algo sorprendente. Ahora es cuando las organizaciones deben fortalecerse y levantarse la voz de los pueblos, de todos ya que en acuerdos entre los grupos de poder solo se ha llegado siempre a defender los intereses de esos grupos de poder y no de todos los seres humanos. La cumbre fue secuestrada por un pequeño numero de países como nos dice el artículo, y esto convierte en obsoleto a este acuerdo frente a las reales necesidades, por lo tanto, a mi modo de ver es bueno conocer lo negativo de este acuerdo pero hay que ser concientes que ellos no serán quienes tome la decisión final sino será el pueblo, tiene que serlo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario